Base, la solución de escalabilidad Layer 2 de Coinbase, pasó de liderar el flujo de capitales a través de cross-chain bridges en 2024 a registrar salidas netas por $4.300 millones en lo que va de 2025, según datos de Artemis Terminal. Esto supone un giro drástico respecto a los $3.800 millones de entrada neta que la posicionaron como top performer el año pasado.
Ethereum registra fuertes entradas y recupera protagonismo
Mientras tanto, Ethereum, la blockchain líder para contratos inteligentes, registró un flujo neto positivo de $8.500 millones este año, revirtiendo su posición tras un saldo negativo de $7.400 millones en 2024. El cambio subraya la preferencia renovada de inversores institucionales y minoristas por la Layer 1, especialmente a medida que algunos exchanges reorganizan su liquidez.
El rol de Binance y la caída de ETH depositado
De acuerdo con Viktor Bunin, especialista en protocolos de Coinbase, gran parte de estas salidas se deben a que Binance retiró capital hacia la Layer 1, tras haber mantenido “cantidades enormes” en redes L2 como Base. No está claro si Binance tenía incentivos para mantener estos fondos en Base o simplemente estaba reequilibrando entre cadenas.
El impacto es visible en el colapso de los depósitos de ether (ETH) en Base: según L2BEAT, el total de ETH bloqueado cayó de 1,82 millones a solo 835.000 ETH en apenas cuatro semanas.
Caída en suministro de stablecoins y volumen DEX
Los datos muestran que la oferta acumulada de stablecoins en Base se ha estancado en torno a los $4.000 millones desde mediados de mayo, mientras que el volumen negociado en DEX dentro de la red también se ha desacelerado.
Este patrón no es exclusivo de Base: varias Layer 2 han experimentado salidas de ETH significativas, según Michael Nadeau de The DeFi Report, lo que sugiere un ajuste general de liquidez en redes de segunda capa.
Conclusión
El retroceso de Base refleja los retos a los que se enfrentan las soluciones Layer 2 para mantener liquidez y volumen en un entorno de competencia cada vez más intensa. Al mismo tiempo, Ethereum demuestra su capacidad para absorber capital y reafirmarse como el centro de gravedad del ecosistema DeFi, incluso cuando las Layer 2 prometen comisiones más bajas y mayor velocidad.



