El ecosistema IOTA avanza hacia la digitalización del comercio global con su plataforma TWIN y una alianza estratégica con Salus, enfocada en el financiamiento de minerales críticos como cobre, litio y tierras raras.
El objetivo: atacar el déficit de $2.5 billones en trade finance, producto de sistemas obsoletos basados en papeleo, procesos fragmentados y elevados costos de intermediación.
Salus: financiamiento transparente para minerales críticos
Salus utiliza la infraestructura de IOTA para:
- Digital Identity y KYC: con identificadores descentralizados (DIDs) y credenciales verificables para proveedores, compradores, transportistas e incluso contenedores.
- Tokenización de documentos: facturas, recibos de almacén y conocimientos de embarque convertidos en NFTs anclados en el ledger de IOTA.
- Auditoría inmutable: cada inspección, transporte o actualización queda registrada en la red.
- Smart contracts: automatización de pagos y transferencias de propiedad según hitos verificados en la cadena de suministro.
- IOTA Gas Station: cubre comisiones en nombre de los usuarios, facilitando la entrada de actores pequeños o no familiarizados con Web3.
Con esta arquitectura, Salus conecta capital institucional, fondos DeFi y stablecoins a un sector históricamente frenado por la falta de confianza y eficiencia.
Más allá de Salus: IOTA como infraestructura de comercio digital
La estrategia se complementa con iniciativas como:
- TLIP en África Oriental, que sustituye procesos PDF por flujos digitales en tiempo real para comercio transfronterizo.
- Realize, que tokeniza activos tradicionales como bonos del Tesoro estadounidense, acercándolos al ecosistema DeFi.
Estos proyectos muestran un patrón claro: reconstruir la infraestructura del comercio global sobre bases verificables, automatizadas e inclusivas.



