OpenAI refuerza su capacidad de cómputo para IA con chips alternativos a Nvidia
Un contrato multianual para acelerar inferencia y razonamiento
OpenAI acordó comprar hasta 750 megavatios de potencia de cómputo durante tres años a Cerebras, en un contrato valorado en más de $10.000 millones, según fuentes citadas por Reuters. La capacidad se desplegará por tramos hasta 2028 y se destinará principalmente a inferencia y modelos de razonamiento, clave para acelerar respuestas en productos como ChatGPT.
Cloud de Cerebras frente a GPUs tradicionales
El acuerdo prevé que Cerebras construya o arriende data centers equipados con sus wafer-scale engines, mientras OpenAI consumirá esos servicios cloud para ejecutar inferencia. La negociación se inició tras demostraciones de que modelos open-source de OpenAI corrían más eficientemente en chips de Cerebras que en GPUs convencionales, dominadas por Nvidia.
Carrera por el cómputo y diversificación estratégica
La alianza subraya la demanda explosiva de cómputo para IA, especialmente en inferencia, a medida que la industria compite por desplegar aplicaciones de razonamiento a escala. Para Cerebras, el contrato es estratégico de cara a su salida a bolsa prevista para 2026, al diversificar ingresos más allá de grandes clientes históricos. Sam Altman, CEO de OpenAI, es además inversor temprano en Cerebras.
Ambiciones de escala e inquietudes del mercado
OpenAI prepara el terreno para una IPO que podría valorar la compañía hasta $1 billón, mientras mantiene planes de inversión de largo plazo para desplegar 30 gigavatios de capacidad de cómputo. Aunque las valoraciones se disparan, algunos analistas advierten de riesgos de sobrecalentamiento similares a episodios históricos del sector tecnológico.
Conclusión
El acuerdo con Cerebras consolida la estrategia de OpenAI de diversificar proveedores de cómputo y ganar velocidad en inferencia, reduciendo dependencia de GPUs tradicionales. A la vez, acelera la competencia en chips para IA y refuerza la tesis de que el cuello de botella del sector seguirá siendo la capacidad de cómputo.



