La firma especializada en criptografía poscuántica Project Eleven ha recaudado $6 millones para desarrollar soluciones que aseguren a Bitcoin y otros activos digitales frente a amenazas provenientes de la computación cuántica. La ronda fue liderada por Variant Fund y Quantonation, siendo esta última una firma centrada en tecnologías cuánticas que debuta en el ecosistema cripto con esta inversión.
Según Alex Pruden, CEO de Project Eleven, el objetivo del capital es crear “las herramientas, estándares y ecosistema necesarios para que los activos digitales sigan siendo seguros en un mundo poscuántico”.
Un riesgo real para millones de BTC
Citando datos de Eleven Labs y YCharts, la compañía estima que actualmente existen más de 10 millones de direcciones de Bitcoin con claves públicas expuestas, lo que pone en riesgo alrededor de 6,26 millones de BTC —unos $648.000 millones— si se produce un avance significativo en computadoras cuánticas capaces de romper los algoritmos actuales.
Frente a este riesgo, Project Eleven ha presentado Yellowpages, un registro criptográfico diseñado para permitir a los usuarios crear una prueba resistente a ataques cuánticos que vincule sus direcciones actuales de BTC con nuevas direcciones seguras, sin requerir actividad en la cadena. La herramienta fue auditada por Cure53, y la empresa planea publicar pronto los resultados.
Además, ya se han iniciado conversaciones con desarrolladores del núcleo de Bitcoin (Bitcoin Core) sobre posibles actualizaciones futuras que incluyan estas tecnologías.
El dilema cuántico en el ecosistema Bitcoin
El debate sobre la amenaza cuántica ha dividido a la comunidad. Mientras algunos consideran que la amenaza sigue siendo teórica, otros —incluyendo a instituciones como la NSA o el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de EE. UU.— se están preparando activamente para una transición hacia criptografía poscuántica antes de 2035.
De hecho, un estudio del RAND Corporation estimó en 2020 que la fecha promedio para el surgimiento de una computadora cuántica capaz de romper criptografía actual sería 2033, aunque no se descarta que ocurra tan pronto como en 2027.
En este contexto, iniciativas como la de Project Eleven ganan peso estratégico, no solo por su visión tecnológica, sino por su enfoque en la interoperabilidad con el ecosistema Bitcoin y su intención de establecer estándares con participación comunitaria.



