Stani Kulechov sostiene que la tokenización de activos como energía solar, almacenamiento energético o robótica podría desbloquear hasta 50 billones de dólares en nuevas garantías on-chain de cara a 2050.
De activos escasos a activos abundantes
El fundador y CEO de Aave Labs, Stani Kulechov, afirmó que el verdadero potencial de la tokenización no está solo en activos tradicionales como bonos del Tesoro o bienes inmuebles, sino en lo que denomina “activos abundantes”.
Actualmente, los activos del mundo real (RWA) tokenizados rondan los 25.000 millones de dólares y se concentran principalmente en instrumentos financieros tradicionales. Sin embargo, Kulechov cree que el mayor impacto para DeFi vendrá de sectores como:
- Energía solar
- Baterías de almacenamiento energético
- Robótica
- Agricultura vertical
- Semiconductores
- Impresión 3D
Según su estimación, solo la energía solar podría representar entre 15 y 30 billones de dólares dentro de un mercado total de 50 billones en activos abundantes hacia 2050.
Cómo funcionaría el modelo on-chain
Kulechov explicó que un proyecto solar de 100 millones de dólares podría tokenizarse y utilizarse como garantía para pedir prestados 70 millones adicionales, reinvirtiendo ese capital en nuevos desarrollos.
Para los depositantes on-chain, esto significaría:
- Acceso a rendimientos escalables
- Exposición a infraestructuras productivas
- Diversificación más amplia
- Menor bloqueo de capital a largo plazo
El argumento central es que la tokenización permite que el capital rote con mayor eficiencia. En lugar de quedar inmovilizado durante décadas, como ocurre en la financiación tradicional de infraestructuras, los activos podrían negociarse de forma continua.
¿Mejores rendimientos que los activos tradicionales?
Kulechov defendió que los activos escasos —como deuda soberana o inmuebles— podrían enfrentarse a márgenes cada vez más reducidos, mientras que los activos vinculados a la abundancia tecnológica y energética ofrecerían mejores perfiles de riesgo-retorno.
Actualmente, Aave es el mayor protocolo DeFi por valor total bloqueado, con aproximadamente 27.000 millones de dólares en préstamos y depósitos.
No obstante, su token nativo AAVE acumula una caída del 15,2 % en lo que va de 2026 y sigue cotizando muy por debajo de su máximo histórico de 2021.

Conclusión
La visión de Kulechov apunta a una transformación estructural de DeFi: pasar de financiar activos financieros tradicionales a respaldar infraestructuras productivas de nueva generación. Si la tokenización logra penetrar en sectores como la energía solar o la robótica, DeFi podría ampliar radicalmente su base de garantías y su relevancia económica en las próximas décadas.



