Durante una nueva ronda de conversaciones en Estambul, Rusia ha presentado a Ucrania un memorando con exigencias concretas para considerar un alto el fuego. Moscú condiciona cualquier avance diplomático a una retirada militar ucraniana de las regiones ocupadas y limita las treguas a zonas de combate específicas y por tiempos breves.
Las dos propuestas de Rusia: retirada o desmovilización
El documento entregado por Rusia a la delegación ucraniana contempla dos escenarios. El primero exige la retirada total de las Fuerzas Armadas de Ucrania de las regiones de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, todas ellas reclamadas por Moscú como parte de la Federación Rusa. Esta retirada se plantea como condición inicial para cualquier alto el fuego.
La segunda opción implicaría que Ucrania retire sus tropas a cierta distancia pactada entre ambas partes, sin abandonar dichas regiones, pero con una exigencia crítica: el inicio de un proceso de desmovilización y el cese del envío de armamento occidental.
Ambas propuestas han sido recibidas con reservas en Kiev, que insiste en un alto el fuego incondicional en todo el frente, una demanda que Moscú ha rechazado.
Intercambio de prisioneros y treguas humanitarias limitadas
En paralelo a estas exigencias, ambas partes han acordado un nuevo canje de prisioneros. El acuerdo incluye a soldados enfermos, heridos graves y jóvenes de entre 18 y 25 años. Además, Ucrania ha entregado una lista con nombres de niños presuntamente secuestrados por fuerzas rusas.
Rusia, por su parte, ha accedido únicamente a realizar treguas humanitarias de corta duración, de entre dos y tres días, y limitadas a ciertas zonas del frente. Estas pausas se destinarán a la recuperación de cuerpos caídos y no representan una suspensión general de las hostilidades.
Turquía como sede de la mediación
La reunión se celebró en un hotel de Estambul, con mediación del gobierno turco, que ha reforzado su papel como interlocutor entre ambas partes desde el inicio del conflicto. A pesar de la presión internacional por alcanzar una solución definitiva, las posturas siguen profundamente enfrentadas, y el futuro del proceso de paz continúa siendo incierto.



