La Administración Trump recorta del 25% al 15% los aranceles a los vehículos importados desde Corea del Sur, un alivio inmediato para Hyundai y General Motors, los mayores importadores desde ese país.
Hyundai y GM, los grandes beneficiados
Hyundai —incluida Kia— es el mayor exportador de coches coreanos a EE. UU., con casi 1 millón de unidades este año. GM le sigue con más de 422.000 vehículos importados.
Ambas compañías habían pagado miles de millones por los aranceles del 25% impuestos en primavera.
- Hyundai asumió 1,8 billones de won (1.200 M$) solo en el tercer trimestre.
- GM estimaba un impacto de 3.500–4.500 M$ en 2025; ahora prevé que caerá a cerca de 1.000 M$ en 2026.
El recorte llega tras la propuesta de Seúl de invertir 350.000 M$ en EE. UU., fortaleciendo la relación bilateral.
Un alivio parcial, pero clave para 2026
Los aranceles del 15% siguen siendo elevados, pero mucho más manejables. Hyundai aspira en 2026 a su sexto año consecutivo de récord de ventas en EE. UU., mientras GM espera reducir aún más el coste gracias a ajustes internos.
Ambas marcas dependen fuertemente de la producción coreana, especialmente en SUV y modelos de entrada, y ven en la rebaja un impulso para márgenes, competitividad y planificación industrial.
Tensión previa y estrategia a largo plazo
El acuerdo llega meses después de la tensa redada laboral en la megafábrica de baterías Hyundai–LG en Georgia, donde fueron arrestados más de 300 trabajadores surcoreanos.
Aun así, el comercio sigue fortaleciéndose.
Hyundai planea que, para 2030, más del 80% de sus ventas en EE. UU. se fabriquen dentro del país (actualmente ~40%).
Conclusión
El recorte arancelario supone un respiro financiero inmediato y un impulso estratégico para Hyundai y GM. Refuerza la alianza EE. UU.–Corea del Sur y reduce la presión sobre dos fabricantes que dependen fuertemente de sus plantas asiáticas para abastecer el mercado estadounidense.



