Ataques dirigidos contra militantes vinculados al Sahel
Estados Unidos llevó a cabo esta semana ataques selectivos en el noroeste de Nigeria contra militantes del Estado Islámico procedentes del Sahel que, según el Gobierno nigeriano, se encontraban en el país para colaborar con el grupo yihadista Lakurawa y con bandas criminales locales.
Cooperación entre yihadistas y bandas armadas
Daniel Bwala, portavoz del presidente Bola Tinubu, explicó a AFP que los objetivos incluían a combatientes del Estado Islámico que habían llegado desde el Sahel para proporcionar apoyo logístico y entrenamiento. “ISIS, Lakurawa y los bandidos fueron atacados”, afirmó, subrayando la creciente convergencia entre grupos ideológicos y redes criminales.
Expansión de la amenaza desde el Sahel
Las autoridades vinculan a los militantes atacados con la Provincia del Estado Islámico en el Sahel, activa en países vecinos como Níger, Burkina Faso y Malí. Analistas llevan tiempo alertando del riesgo de que estos grupos amplíen su radio de acción hacia Nigeria, pese a que la insurgencia yihadista tradicional del país se concentra en el noreste.
Sokoto, un foco atípico de la insurgencia
Los bombardeos se produjeron en el estado de Sokoto, una zona más asociada a la violencia de bandas dedicadas al secuestro y la extorsión que a la insurgencia yihadista clásica. Investigaciones recientes sugieren vínculos entre Lakurawa y el Estado Islámico, aunque otros expertos cuestionan esas conexiones y señalan la complejidad del entramado armado en la región.
Conclusión
Los ataques estadounidenses reflejan la preocupación creciente por la conexión entre grupos yihadistas del Sahel y redes criminales en Nigeria. Para Abuja, esta cooperación eleva el nivel de amenaza y justifica acciones preventivas en regiones hasta ahora consideradas periféricas dentro del conflicto.



