EE. UU. intensifica su ofensiva contra Venezuela y desata un debate constitucional en Washington
Ataques militares y captura de Maduro elevan la tensión política
Los ataques militares confirmados dentro de Venezuela han provocado no solo explosiones en Caracas, sino también una fuerte controversia en Estados Unidos sobre la legalidad constitucional de la operación. El presidente Donald Trump anunció que fuerzas estadounidenses llevaron a cabo “ataques a gran escala” y que el presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores habrían sido capturados y trasladados fuera del país para enfrentar cargos federales en EE. UU., incluidos delitos de “narco-terrorismo”.
Sin embargo, la Casa Blanca no ha presentado documentación pública que demuestre una autorización expresa del Congreso, lo que ha encendido las alarmas entre legisladores y expertos legales.
Explosiones en Caracas y respuesta del gobierno venezolano
Según reportes de agencias internacionales, múltiples explosiones se escucharon en Caracas alrededor de las 02:00 hora local, con cortes eléctricos y columnas de humo visibles cerca de instalaciones militares. El gobierno venezolano calificó la acción como un “ataque imperialista”, declaró el estado de emergencia nacional y llamó a la movilización interna.
Trump afirmó en redes sociales que la captura se realizó “en coordinación con fuerzas de seguridad estadounidenses” y que ambos serían juzgados en tribunales de EE. UU., en referencia a una acusación federal presentada originalmente en 2020.
Debate constitucional en Estados Unidos
La reacción en Washington fue inmediata. Juristas recuerdan que, según la Cláusula de Poderes de Guerra de la Constitución estadounidense, solo el Congreso puede autorizar acciones militares sostenidas, salvo escenarios muy limitados de defensa inmediata. Aunque los presidentes suelen invocar el Artículo II para operaciones puntuales, analistas señalan que ataques dentro de un país soberano y la captura de un jefe de Estado superan ese umbral.
En los últimos meses, la administración Trump ya había autorizado ataques contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico cerca de Venezuela y operaciones encubiertas de la CIA, una estrategia que, según críticos, reduce la supervisión legislativa. En octubre de 2025, una resolución para limitar estos poderes presidenciales fue rechazada por estrecho margen en el Senado, reflejando la división política.
Preocupaciones legales e internacionales
Expertos en derecho internacional subrayan que, además del aval del Congreso, este tipo de operaciones suelen requerir un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU. Organizaciones de derechos humanos han cuestionado previamente la legalidad de ataques letales contra objetivos relacionados con el narcotráfico, calificándolos de ejecuciones extrajudiciales.
El argumento de la Casa Blanca de encuadrar estas acciones como parte de un conflicto con carteles criminales ha sido criticado por difuminar la frontera entre aplicación de la ley y guerra abierta.
Contexto y escenario a futuro
Las relaciones entre EE. UU. y Venezuela llevan décadas marcadas por sanciones, acusaciones y tensiones geopolíticas, intensificadas tras la llegada de Hugo Chávez y profundizadas bajo el mandato de Maduro. La actual escalada representa el punto más alto del conflicto y abre un escenario de incertidumbre legal, diplomática y regional, con consecuencias que podrían extenderse más allá de Venezuela.



