El cofundador de Solana, Anatoly Yakovenko, advirtió que los desarrolladores de Bitcoin deben prepararse para un posible avance de la computación cuántica que podría dejar obsoletas las medidas de seguridad actuales de la red.
Una advertencia seria
En el All-In Summit 2025, Yakovenko señaló que existe un “50/50” de probabilidad de que en cinco años los ordenadores cuánticos sean lo suficientemente potentes como para romper el Elliptic Curve Digital Signature Algorithm (ECDSA) que protege las llaves privadas de Bitcoin.
Esto implicaría la posibilidad de falsificar transacciones y comprometer billeteras, un riesgo existencial para la red.
“Debemos migrar Bitcoin a un esquema de firmas resistente a la computación cuántica”, afirmó Yakovenko.
¿La solución? Un hard fork
La alternativa planteada sería migrar a un sistema de criptografía post-cuántica. Sin embargo:
- Requeriría un hard fork, con todos los desafíos técnicos y políticos que conlleva.
- No sería retrocompatible, lo que podría dividir a la comunidad.
Reacciones de la comunidad
No todos comparten la urgencia:
- Adam Back (Blockstream) cree que la amenaza aún está lejos y que volver a Bitcoin cuántico-seguro es “relativamente simple”.
- Peter Todd recordó que “los computadores cuánticos todavía no existen en producción real”.
- Luke Dashjr enfatizó que los problemas inmediatos de Bitcoin son el spam y la corrupción en el desarrollo, más que lo cuántico.
Inteligencia artificial como paralelo
Yakovenko argumentó que el salto de la IA de laboratorio a uso masivo muestra cómo tecnologías emergentes pueden acelerarse inesperadamente. Según él, el momento en que gigantes como Google o Apple implementen pilas criptográficas cuántico-seguras será la señal de que Bitcoin debe migrar.
Conclusión CoinWatcher
Aunque la amenaza cuántica parece lejana para muchos, la advertencia de Yakovenko reabre el debate sobre la evolución de la seguridad en Bitcoin. El dilema es claro: mantener la inmutabilidad o preparar la red para un futuro donde la computación cuántica pueda alterar sus cimientos.



