El retroceso del 8 % refleja la aversión al riesgo global, mientras los datos on-chain muestran acumulación y los ETF mantienen flujos netos positivos
Bitcoin (BTC) cayó hasta los $101.000 este martes, acumulando una pérdida semanal del 8 %, en paralelo a la corrección de los futuros del Nasdaq 100, que retrocedieron un 1,67 %. Según datos históricos, cuando el Nasdaq cae más del 1,5 % en un día, Bitcoin registra retornos negativos el 75 % de las veces, con una caída promedio del 2,4 %.
A pesar de la correlación, analistas aseguran que no hay un factor fundamental que justifique el descenso. El informe de Ecoinometrics señaló que “Bitcoin ha estado subvalorado frente al entorno macro”, recordando que las condiciones financieras siguen siendo flexibles y los mercados bursátiles se mantienen cerca de máximos históricos.
En consecuencia, la caída parece responder más al sentimiento de mercado que a un deterioro estructural.
ETF: desaceleración, pero sin salidas masivas
Los ETF al contado de Bitcoin han mostrado una fuerte moderación de entradas desde comienzos de octubre. Tras captar más de $5.000 millones en las dos primeras semanas del trimestre, los fondos registraron cerca de $1.500 millones en salidas netas en las últimas cuatro semanas.
Sin embargo, los flujos acumulados siguen siendo positivos, lo que indica una reducción de exposición más que una liquidación masiva.
El iShares Bitcoin Trust (IBIT) encabezó las salidas con $403 millones, seguido de Grayscale GBTC, con $68 millones. Aun así, gestores institucionales califican el comportamiento como una toma de beneficios tras un sólido primer semestre, sin señales de debilidad estructural en el mercado de ETF.
“La demanda se ha moderado, pero los flujos netos aún son saludables. Los inversores de largo plazo están manteniendo sus posiciones”, comentó un gestor consultado.
Métricas on-chain: acumulación, no capitulación
Los indicadores on-chain muestran una caída significativa en la presión vendedora. Según CryptoQuant, el volumen semanal de ventas descendió de $835 millones a $469 millones, mientras que las reservas de BTC en exchanges se redujeron a 2,85 millones de BTC, el nivel más bajo del año.
Esto refleja una migración continua de monedas hacia almacenamiento en frío, típica de fases de acumulación.
Aunque BTC cotiza por debajo de su media móvil de 200 días ($108.000) y del coste base de los holders a corto plazo ($113.000), los analistas señalan que el patrón general de acumulación permanece intacto, liderado por ballenas y holders de largo plazo.
Liquidez estable y posibilidad de rebote
El Stablecoin Supply Ratio (SSR), indicador que mide la liquidez de stablecoins en relación con la capitalización de mercado de Bitcoin, cayó al rango de 13–14, el mismo nivel previo a los repuntes registrados a comienzos de año.
Un SSR más bajo implica una mayor disponibilidad de liquidez en exchanges, lo que podría allanar el camino para un rebote técnico o una fase final del ciclo actual.
Sin embargo, los analistas advierten que cada recuperación posterior ha sido más débil, reflejando una menor fuerza estructural del mercado.
“Estamos viendo pockets de demanda reaparecer, pero con menos impulso. Los inversores siguen cautelosos hasta que el entorno macro se estabilice”, explicó un trader institucional.
Conclusión
La caída de Bitcoin a los $101.000 parece reflejar un movimiento sincronizado con los mercados de riesgo, más que un cambio fundamental en su estructura. Con los ETF manteniendo entradas netas positivas y las métricas on-chain mostrando acumulación, el escenario apunta a una corrección técnica en un entorno de sentimiento debilitado, no a un giro bajista estructural.



