Un rally histórico que se dio la vuelta
Bitcoin cayó por debajo de los $90.000 tras haber tocado $126.000 en octubre, un giro abrupto impulsado por un entorno macro mucho más hostil pese al entusiasmo inicial por la victoria de Trump y las expectativas de recortes de la Fed.
Fuga hacia activos seguros
El resurgimiento del miedo a una guerra comercial EE. UU.–China, sumado al cierre prolongado del gobierno y la ausencia de datos económicos clave, empujó a los inversores hacia activos defensivos y fuera de mercados volátiles como las criptomonedas.
Liquidaciones masivas y giro del dólar
Más de $20.000 millones en liquidaciones aceleraron la caída, mientras el dólar se fortalecía ante la posibilidad de que la Fed no recorte tipos en diciembre, enfriando el apetito por riesgo.
Un retroceso que podría revertirse rápido
Analistas destacan que un cambio en las expectativas de la Fed o nuevos catalizadores institucionales podrían devolver el impulso alcista en cuestión de días, dada la estructura actual del mercado.
La confianza del retail, otro factor crítico
El sentimiento minorista vuelve a deteriorarse tras varias caídas abruptas, afectando especialmente a altcoins especulativas. La volatilidad sigue siendo el principal obstáculo para la adopción masiva, según Kaiko.
Conclusión
El desplome de Bitcoin no es un accidente aislado: combina macro negativo, liquidaciones récord y desconfianza del minorista. Pero el mercado sigue extremadamente sensible a cualquier giro monetario, y un rebote fuerte continúa sobre la mesa.



