BTC y ETH consolidan ganancias tras la recuperación del lunes, mientras el DEX Aster irrumpe con $64.000 millones en volumen diario gracias a un apalancamiento extremo de hasta 300x, eclipsando a HyperLiquid.
BTC y ETH sostienen la recuperación
El martes, Bitcoin cotizó en torno a $112.900 y Ethereum en $4.150, con avances de 0,78% y 1,1% en 24 horas. El interés abierto en futuros subió de $29.000 millones a $31.000 millones, reflejando un repunte en la actividad de traders.
Los funding rates en Binance y OKX se tornaron positivos (7%-10%), lo que sugiere mayor apetito por posiciones largas. El basis a tres meses repuntó a 7% y las opciones de compra dominaron con el 65% del volumen, aunque la caída en el 25 delta skew muestra que persiste demanda de protección a la baja.
Derivados: señales mixtas pero con sesgo alcista
La estructura de mercado presenta un panorama polarizado: mientras los traders pagan primas por puts para cubrir riesgo, también se observa una fuerte inclinación por calls en busca de un rally de corto plazo. Según datos de Coinglass, las liquidaciones en 24 horas alcanzaron $316 millones, con BTC y ETH a la cabeza.
Aster eclipsa a HyperLiquid
El protagonismo del día se lo llevó el DEX Aster, desplegado en BNB Chain, que alcanzó $64.000 millones en volumen diario, superando ampliamente los $7.600 millones de HyperLiquid, según DefiLlama.
La diferencia radica en la oferta de apalancamiento extremo (100x-300x), frente al límite de 40x de HyperLiquid. Aunque algunos analistas señalan riesgo sistémico, la plataforma ha logrado atraer flujo masivo de traders.
Tokens bajo presión
Pese al volumen récord, los tokens nativos no acompañan el entusiasmo. ASTER cayó de $2,39 a $1,80 en menos de una semana, mientras HYPE retrocedió de $58,92 a $44,32. El retroceso se enmarca en la venta generalizada de altcoins, que borró unos $200.000 millones de capitalización la semana pasada, según CoinMarketCap.
Un mercado en transición
La acción de BTC y ETH sugiere un sesgo de consolidación con tono positivo, mientras los traders apuestan en plataformas de derivados de alto riesgo como Aster. Sin embargo, la fragilidad de los tokens de infraestructura indica que el apetito por el apalancamiento no se traslada aún al valor de mercado de los activos subyacentes.



