Bitcoin atraviesa uno de sus periodos de menor volatilidad de los últimos años, pero analistas advierten que esta calma podría terminar con un movimiento cercano al 30%. El fuerte repunte de los rendimientos de los bonos estadounidenses, el déficit fiscal de $1,8 billones y las tensiones energéticas están aumentando la presión sobre los activos de riesgo.
Bitcoin permanece atrapado cerca de los mismos niveles desde junio
Bitcoin lleva varias semanas moviéndose dentro de un rango relativamente estrecho y acumula una caída cercana al 50% desde los máximos alcanzados en octubre de 2025.
La falta de movimiento resulta especialmente llamativa para un activo históricamente caracterizado por una elevada volatilidad.
Sean Farrell, responsable de estrategia de activos digitales de Fundstrat, señaló que las variaciones registradas por Bitcoin durante el último mes se encuentran entre las menores observadas históricamente.
Sin embargo, estos periodos de compresión suelen preceder movimientos mucho más agresivos.
Fundstrat advierte de un posible movimiento del 30%
Farrell analizó episodios anteriores en los que Bitcoin experimentó niveles similares de baja volatilidad.
Según sus cálculos, el movimiento absoluto mediano durante los 60 días posteriores fue de aproximadamente un 30%.
Esto no determina la dirección del próximo movimiento. Bitcoin podría experimentar una fuerte recuperación o una nueva caída, pero los datos sugieren que el actual periodo de estabilidad podría no prolongarse demasiado.
Uno de los posibles catalizadores se encuentra fuera del propio mercado cripto: el mercado mundial de bonos.
Los rendimientos de los bonos estadounidenses se disparan
Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense han aumentado con fuerza mientras los inversores evalúan el deterioro de las cuentas públicas y las perspectivas de inflación.
El rendimiento del Treasury estadounidense a 30 años alcanzó su nivel más alto desde 2002, mientras que el bono a 20 años llegó a máximos posteriores a 2006.
El rendimiento de referencia a 10 años, por su parte, alcanzó su nivel más elevado desde 2007.
El movimiento está provocando que los mercados vuelvan a prestar atención a los denominados “bond vigilantes”, inversores que pueden exigir rendimientos superiores cuando consideran que las políticas fiscales están aumentando excesivamente el riesgo.
El déficit estadounidense alcanza los $1,8 billones
La preocupación llega mientras el déficit presupuestario acumulado de Estados Unidos durante el ejercicio fiscal 2026 se sitúa alrededor de $1,8 billones.
Los elevados déficits implican mayores necesidades de financiación pública, lo que puede aumentar la oferta de deuda estadounidense y ejercer presión adicional sobre los rendimientos.
Al mismo tiempo, el mercado está evaluando otros factores como el enorme gasto necesario para construir infraestructura de inteligencia artificial, los elevados precios energéticos y la incertidumbre alrededor de la política monetaria de la Reserva Federal.
Bitcoin empieza a mirar más a los bonos que a la Fed
El comportamiento del mercado del Tesoro podría convertirse en uno de los principales factores macroeconómicos para Bitcoin durante los próximos meses.
Analistas de Bitunix consideran que la cuestión para los inversores ya no consiste únicamente en anticipar si la Reserva Federal subirá o reducirá los tipos de interés.
Ahora también resulta fundamental observar si los rendimientos de largo plazo continúan aumentando, vuelve a acelerarse la inflación y crecen las primas de riesgo globales.
Unos bonos ofreciendo mayores rendimientos también pueden reducir el atractivo relativo de activos de riesgo que no generan flujo de caja, incluyendo Bitcoin.
El Estrecho de Ormuz añade otro riesgo para los mercados
La situación geopolítica entre Estados Unidos e Irán introduce una variable adicional.
Una interrupción prolongada del Estrecho de Ormuz podría mantener elevados los precios de la energía y aumentar nuevamente las presiones inflacionistas.
La combinación de petróleo caro y rendimientos elevados de los bonos podría resultar especialmente complicada para acciones tecnológicas, criptomonedas y otros activos con valoraciones sensibles a las condiciones financieras.
Si este escenario se intensifica, Bitcoin podría enfrentarse a una nueva fase de aversión al riesgo.
Algunos analistas contemplan una caída hacia los $55.000
El escenario bajista continúa presente.
Robin Singh, CEO de Koinly, considera posible que Bitcoin experimente una última corrección agresiva antes de establecer definitivamente el suelo del actual ciclo.
Singh señaló que una caída hacia la zona media de los $50.000, incluyendo niveles cercanos a los $55.000, no sería sorprendente durante los meses previos a las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos.
Este escenario implicaría una nueva capitulación del mercado antes de una eventual recuperación.

La expansión monetaria representa el escenario contrario
El mercado también contempla una narrativa completamente diferente.
El creciente déficit estadounidense y las necesidades de financiación han alimentado expectativas de que eventualmente pueda producirse una nueva expansión de liquidez.
Una relajación significativa de las condiciones financieras podría favorecer a Bitcoin, especialmente si coincide con una caída de los rendimientos reales y una mayor disponibilidad de capital.
Por este motivo, el actual escenario presenta fuerzas claramente enfrentadas: el aumento de los rendimientos amenaza con presionar Bitcoin a corto plazo, mientras una eventual expansión de liquidez podría convertirse posteriormente en un importante catalizador alcista.
Bitcoin entra en una zona decisiva
La baja volatilidad actual probablemente no sea suficiente para determinar cuál será el siguiente gran movimiento.
El mercado tendrá que vigilar especialmente los rendimientos de los bonos estadounidenses, el déficit fiscal, los precios energéticos, las tensiones geopolíticas y las expectativas de inflación.
Con Bitcoin prácticamente lateral desde junio y los antecedentes históricos apuntando a movimientos cercanos al 30% después de periodos similares, las próximas semanas podrían marcar una ruptura importante del rango actual.



