El banco observa rotación hacia metales preciosos y proyecta un oro de hasta 8.500 dólares a largo plazo
Bitcoin queda rezagado frente a los metales
Analistas de JPMorgan señalan que los futuros de Bitcoin muestran señales claras de sobreventa, en contraste con oro y plata, cuyos futuros han pasado a territorio de sobrecompra. El banco atribuye esta divergencia a un cambio sostenido en el posicionamiento de inversores minoristas e institucionales a favor de los metales preciosos.
Rotación de flujos desde mediados de 2025
Según el informe, los inversores minoristas participaron durante gran parte de 2025 en el llamado “debasement trade”, combinando Bitcoin y oro vía ETFs. Sin embargo, desde agosto los flujos hacia ETFs de Bitcoin se estancaron y cayeron en el cuarto trimestre, mientras que los ETFs de oro acumularon cerca de 60.000 millones de dólares en entradas netas. La plata concentró la mayor parte de sus entradas en el último trimestre del año, reforzando la rotación fuera de cripto.
Institucionales cargados en plata y oro
El posicionamiento institucional, medido a través del interés abierto en futuros CME, muestra un fuerte aumento de posiciones largas en plata, impulsadas por hedge funds, y una acumulación sostenida en oro durante el último año. En cambio, Bitcoin no ha registrado un aumento comparable en posiciones largas, lo que explica su debilidad relativa.
Riesgo de toma de beneficios en metales
Los indicadores de momentum utilizados por JPMorgan —como proxy de traders seguidores de tendencia— sitúan al oro en sobrecompra y a la plata en muy sobrecomprada, mientras que Bitcoin permanece sobrevendido. Este desequilibrio eleva el riesgo de tomas de beneficios o reversión a la media en metales a corto plazo, algo que ya empieza a reflejarse con correcciones desde máximos recientes.
Liquidez y sensibilidad al flujo
El banco destaca diferencias estructurales de liquidez: el oro presenta mercados más profundos; la plata, una liquidez más estrecha que amplifica movimientos; y Bitcoin, la mayor sensibilidad a flujos relativamente pequeños, lo que explica su volatilidad y reacciones bruscas.
Oro a 8.000–8.500 dólares a largo plazo
Pese a los riesgos de corto plazo, JPMorgan mantiene una visión alcista estructural para el oro. Con mayores asignaciones de inversores privados y bancos centrales, el banco estima que la cuota de oro en carteras privadas podría subir del ~3% actual al 4,6%, escenario bajo el cual el metal podría alcanzar 8.000–8.500 dólares en el largo plazo.
Conclusión
JPMorgan ve Bitcoin técnicamente castigado frente a metales recargados por posicionamiento. A corto plazo, esto sugiere cautela en oro y plata y potencial de rebote relativo en BTC; a largo plazo, el banco refuerza su tesis estructural alcista para el oro por asignaciones crecientes y cambios en carteras.



