Un nuevo informe publicado por Gemini y Glassnode revela que las tesorerías centralizadas, incluyendo gobiernos, fondos cotizados (ETF) y empresas públicas, ahora controlan el 30,9 % del suministro circulante de Bitcoin, lo que representa una transformación estructural hacia la madurez institucional del mercado.
El dominio institucional asciende a $668 mil millones
Las entidades institucionales y custodios centralizados ahora poseen más de 6,1 millones de BTC, valorados en $668.000 millones a precios actuales. Esto representa un crecimiento del 924 % en la cantidad de BTC en manos de estas entidades en la última década.

Según los analistas, este incremento refleja que Bitcoin es percibido cada vez más como una reserva estratégica de valor por parte de instituciones.
“El precio al contado de Bitcoin pasó de menos de $1.000 a más de $100.000 en ese mismo periodo, reforzando su tesis como activo estratégico”, señala el informe.

Exchanges concentran gran parte del suministro
Una porción significativa del BTC en tesorerías centralizadas está bajo custodia de exchanges centralizados, aunque gran parte de estos fondos pertenecen a usuarios minoristas. Sin embargo, la concentración institucional sigue siendo notoria.
Entre los tres principales actores de cada categoría institucional, se concentra entre el 65 % y el 90 % del total de tenencias, según Gemini, reflejando que los primeros adoptantes siguen moldeando la estructura del mercado institucional.
Gobiernos: tenedores discretos pero influyentes
El estudio destaca que las carteras soberanas —de países como EE. UU., China, Alemania y Reino Unido— muestran poco movimiento y baja correlación con el precio del BTC. Aun así, sus grandes reservas tienen el potencial de mover el mercado si son activadas.
Estos activos suelen ser adquiridos a través de acciones legales y decomisos, más que por inversión directa.
Bitcoin se institucionaliza
El informe concluye que el mercado de Bitcoin ha experimentado una transformación estructural, acercándose a una madurez institucional:
“Aunque Bitcoin sigue siendo un activo de riesgo, su integración en las finanzas tradicionales ha hecho que su acción de precio sea más confiable y menos impulsada por la especulación extrema.”



