El regulador financiero austriaco FMA autoriza a la exchange con sede en Dubái a operar bajo la nueva normativa de criptoactivos de la Unión Europea.
La exchange internacional Bybit ha sido oficialmente aprobada por la Autoridad de Mercados Financieros de Austria (FMA) para operar bajo el régimen MiCA (Markets in Crypto Assets), la nueva estructura legal que regula la actividad de criptoactivos en la Unión Europea. La información fue confirmada este 29 de mayo de 2025 a través del sitio oficial del regulador.
La obtención de esta licencia representa un paso estratégico clave para Bybit, que busca ampliar su presencia en el mercado europeo en un contexto donde los marcos regulatorios están comenzando a consolidarse. A través de esta licencia, la empresa podrá pasaportar sus servicios a los 27 países del bloque, aprovechando el mecanismo de reconocimiento mutuo establecido por MiCA.
Austria se posiciona como hub cripto bajo MiCA
Austria no solo acoge a Bybit, sino que también se ha convertido en el centro operativo europeo de Bitpanda, otra plataforma de comercio cripto que ya posee licencia tanto en Austria como en Alemania. Esta tendencia refuerza la visión de Austria como uno de los países más proactivos en la implementación de MiCA, brindando claridad legal y seguridad operativa a las empresas del sector.
El recorrido de Bybit: crecimiento, reubicación y escándalo
Fundada en 2018 por el empresario Ben Zhou, Bybit inició sus operaciones en Singapur pero trasladó su sede a Dubái en 2022 para beneficiarse de un entorno más favorable para las criptomonedas. En solo unos años, la plataforma ha escalado hasta convertirse en la segunda mayor exchange del mundo por volumen, según CoinMarketCap.
No obstante, el ascenso de Bybit también ha estado marcado por controversias. En febrero de 2025, la compañía fue víctima del mayor hackeo registrado hasta la fecha, con un robo de 1.500 millones de dólares en activos digitales, un golpe que puso a prueba su reputación y seguridad.
La nueva licencia en Austria podría representar un punto de inflexión positivo para la plataforma, en su intento de recuperar confianza institucional y expandirse con respaldo normativo dentro del espacio europeo.



