La Casa Blanca ha revelado un adelanto de su tan esperado informe de política sobre activos digitales, marcando un paso importante en la evolución del enfoque regulatorio de la administración Trump hacia las criptomonedas. Este documento es la primera propuesta integral desde la creación del Grupo de Trabajo Presidencial sobre Mercados de Activos Digitales en enero de 2025.
Modernización y reglas unificadas
El informe hace un llamado claro a la modernización del marco regulatorio. Se insta a organismos como la SEC y la CFTC a coordinarse y establecer un enfoque federal unificado que elimine la incertidumbre actual. El objetivo: ofrecer reglas claras sobre custodia, cumplimiento y operaciones para impulsar el crecimiento del sector y atraer inversión.
En particular, el documento promueve el uso de “sandboxes” regulatorios y programas de puerto seguro para los proyectos DeFi, facilitando así la innovación sin el riesgo inmediato de acciones coercitivas.

Stablecoins como pilar monetario
Los stablecoins anclados al dólar ocupan un lugar central en el borrador. Según el texto, son fundamentales para fortalecer el rol del dólar en el sistema financiero global, en línea con la reciente promulgación de la GENIUS Act por parte del presidente Trump. El informe urge ahora a implementar esta ley de forma acelerada.
Sin mención a la Reserva de Bitcoin
Pese a las expectativas, el informe no incluye detalles sobre la creación de una Reserva Estratégica de Bitcoin por parte del gobierno de EE.UU., a pesar de que esta medida fue ordenada en marzo por decreto presidencial y discutida ampliamente en la reciente Cumbre Cripto Nacional.
La omisión ha generado incertidumbre sobre si el plan sigue vigente o será abordado en una versión completa futura del informe.
Implicaciones para el sector
Este marco preliminar indica hacia dónde se dirige la política cripto de EE.UU.: busca facilitar la adopción, dar claridad regulatoria y mantener la competitividad frente a otras potencias. Sin embargo, la falta de avances en materia de reservas estratégicas deja abierta una importante interrogante sobre la visión real a largo plazo del país respecto a Bitcoin.



