Washington busca un acuerdo entre bancos y cripto sobre el pago de intereses en stablecoins
Nuevo encuentro clave esta semana
La Casa Blanca celebrará este martes una segunda reunión con representantes de la industria cripto y del sector bancario para intentar desbloquear un acuerdo sobre el pago de rendimientos (yield) en stablecoins. El encuentro forma parte de los esfuerzos del Gobierno para evitar fricciones sistémicas entre ambos sectores.
Quiénes participarán
Al igual que en la primera reunión, no asistirán CEOs, pero sí altos responsables de política y regulación. Están invitadas grandes entidades como Bank of America, JPMorgan y Wells Fargo, además de asociaciones como la American Bankers Association y la Bank Policy Institute.
Por el lado cripto, acudirán representantes de asociaciones sectoriales.
El núcleo del conflicto
Los bancos presionan para limitar o prohibir que las empresas cripto ofrezcan intereses sobre stablecoins, alegando riesgo de fuga masiva de depósitos y mayor volatilidad financiera.
Las empresas cripto, por su parte, consideran que se trata de una maniobra para proteger el monopolio bancario y frenar la innovación en pagos digitales.
El papel del Tesoro y el Congreso
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reconoció recientemente que la volatilidad de depósitos preocupa a las autoridades y que se trabaja para evitar impactos sistémicos.
Todo ello se cruza con la tramitación de la Clarity Act, actualmente bloqueada en el Senado tras críticas del sector cripto por favorecer a la banca tradicional.
Plazos y presión política
El director ejecutivo del Consejo Cripto de la Casa Blanca, Patrick Witt, ha instado a ambas partes a cerrar un acuerdo antes de fin de mes, convirtiendo el debate sobre el yield en stablecoins en la principal prioridad regulatoria del momento.
Conclusión
La negociación sobre el rendimiento de las stablecoins se ha convertido en un punto de fricción central para el futuro marco regulatorio cripto en EE. UU. Un acuerdo podría desbloquear la Clarity Act; un fracaso, en cambio, prolongaría la incertidumbre y la confrontación entre banca tradicional y finanzas digitales.



