Pekín denuncia nuevas restricciones tecnológicas y la reactivación de medidas arancelarias bajo el mandato de Trump
Se recrudecen las tensiones tras la reducción temporal de aranceles acordada en mayo
El Ministerio de Comercio de China ha acusado este lunes a Estados Unidos de “violar gravemente” la tregua comercial alcanzada en Ginebra el mes pasado, la cual había permitido una reducción temporal de los aranceles bilaterales con una duración pactada de 90 días.
Las autoridades chinas señalan como detonantes las nuevas restricciones impuestas por Washington, entre ellas:
- La prohibición de vender software de diseño de chips a empresas chinas.
- Las advertencias contra el uso de chips de Huawei.
- La revocación de visados a estudiantes chinos.
“Instamos a EE.UU. a corregir inmediatamente estas prácticas erróneas. Si continúa dañando nuestros intereses, tomaremos medidas firmes para defender nuestros derechos legítimos”, expresó el Ministerio en un comunicado oficial.
De la tregua al conflicto en menos de un mes
El acuerdo de mayo había rebajado de forma temporal los aranceles estadounidenses del 145% al 30%, mientras que China redujo sus aranceles de represalia del 125% al 10%. Sin embargo, tras declaraciones recientes del presidente Donald Trump, quien acusó a China de “haber violado totalmente el acuerdo”, la calma ha durado poco.
A través de su red Truth Social, Trump escribió: “Demasiado para ser Sr. Buen Tipo”, dejando entrever una postura más dura en medio de crecientes fricciones.
Por su parte, el representante de Comercio de EE.UU., Jamieson Greer, acusó a Pekín de mantener barreras no arancelarias y de restringir exportaciones estratégicas, como los imanes de tierras raras, al tiempo que incluyó a varias empresas estadounidenses en listas negras.
EE.UU. duplicará aranceles al acero y aluminio esta semana
La escalada comercial sigue en aumento: este miércoles, la administración Trump planea duplicar los aranceles sobre el acero y el aluminio, pasando del 25% al 50%, una medida que se suma al recrudecimiento de las restricciones tecnológicas a China en sectores como la inteligencia artificial y los semiconductores.
Pekín ha advertido que no permanecerá pasivo y ya se especula con nuevas medidas de represalia, tanto en comercio como en acceso a recursos estratégicos.



