El Ministerio de Comercio chino afirma que las nuevas medidas sobre tierras raras, aplicadas el 9 de octubre, son pasos legales de seguridad nacional y no vetos comerciales, garantizando licencias para exportaciones civiles calificadas.
Pekín defiende sus medidas como ajustes regulatorios
El Ministerio de Comercio de China (MOFCOM) aseguró este domingo que los recientes controles de exportación de tierras raras no constituyen una prohibición, sino una revisión del marco regulatorio dentro de los límites de la seguridad nacional y las obligaciones internacionales de no proliferación.
En declaraciones publicadas en X (anteriormente Twitter), el portavoz del MOFCOM explicó que el objetivo de las medidas es “refinar” el sistema de control de exportaciones, y que las licencias serán concedidas a las exportaciones civiles que cumplan los requisitos establecidos.
“Las revisiones se harán conforme a la ley, las licencias se otorgarán cuando las solicitudes califiquen, y se están considerando medidas de facilitación —incluyendo licencias generales o exenciones— para promover el comercio legítimo”, señaló el comunicado.
Licencias, no prohibiciones
Las nuevas medidas fueron adoptadas conjuntamente con la Administración General de Aduanas y se centran en los elementos de tierras raras medianas y pesadas, materiales clave para motores eléctricos, turbinas eólicas, semiconductores y equipos de defensa.
China controla aproximadamente el 70% de la producción mundial y el 90% del refinado y procesamiento, por lo que cualquier cambio regulatorio tiene efectos inmediatos sobre la cadena de suministro global.
No obstante, el ministerio enfatizó que el impacto esperado será “muy limitado”, y que los usuarios comerciales que cumplan las normas “pueden obtener aprobación”.
Respuesta a los nuevos aranceles de Trump
El anuncio llega apenas dos días después de que el presidente Donald Trump comunicara su intención de imponer un arancel adicional del 100% sobre las importaciones chinas a partir del 1 de noviembre de 2025, junto con controles a la exportación de software crítico.
El MOFCOM calificó la postura estadounidense de “doble estándar”, subrayando que Washington mantiene listas de control de exportación mucho más amplias bajo sus propias normas de minimis.
El ministerio añadió que China “no busca una guerra comercial, pero no la teme”, instando a EE. UU. a retomar los canales de diálogo para resolver diferencias de forma recíproca.
No obstante, advirtió que si Washington continúa escalando las medidas, Pekín adoptará “respuestas firmes para proteger sus intereses nacionales”.
Contramedidas y tensiones en el comercio marítimo
Además, China criticó las nuevas tarifas portuarias estadounidenses que entrarán en vigor el 14 de octubre para buques con vínculos comerciales con empresas chinas.
El MOFCOM las calificó de “unilaterales e incompatibles con las reglas de la OMC”, anunciando la imposición de tarifas portuarias especiales sobre buques estadounidenses como contramedida defensiva para proteger los derechos de las compañías chinas y mantener la competencia justa.
Impacto en los mercados y sentimiento cripto
El endurecimiento de la tensión comercial ha incrementado la aversión al riesgo global, afectando tanto a los mercados bursátiles como al sector cripto.
A las 09:15 UTC, según datos de CoinDesk, Bitcoin cotizaba en torno a $111.271, con una caída del 0,5% en 24 horas y un retroceso del 10% respecto al máximo intradía del 9 de octubre.
El Índice de Miedo y Codicia Cripto cayó a 24 puntos (“Miedo Extremo”), evidenciando la fragilidad del sentimiento del mercado tras las amenazas arancelarias y la respuesta de China.
Conclusión
Con este comunicado, Pekín busca enfriar la narrativa de una guerra comercial total, presentando sus controles de exportación como una acción defensiva regulatoria más que como una restricción económica.
Sin embargo, la tensión diplomática con Washington continúa elevando la volatilidad global y refuerza la percepción de que la política comercial y tecnológica será el eje central de la rivalidad EE. UU.–China en 2025.



