Más de 160 billones de won salieron del país hacia exchanges extranjeros mientras el marco regulatorio local sigue estancado.
Fuga masiva de capital cripto
Durante 2025, inversores de Corea del Sur transfirieron más de 160 billones de won (unos $110.000 millones) desde exchanges locales hacia plataformas extranjeras. El movimiento refleja una creciente frustración con las estrictas normas nacionales que limitan las opciones de trading disponibles dentro del país.
El bloqueo regulatorio sigue sin resolverse
El retraso en la aprobación de la Digital Asset Basic Act (DABA) dejó un vacío regulatorio clave. Aunque la Virtual Asset User Protection Act entró en vigor en 2024, no aborda aspectos estructurales como el apalancamiento o los derivados. Las discrepancias entre reguladores —especialmente en torno a la emisión de stablecoins— han paralizado una reforma más amplia del sector.
Exchanges locales en desventaja
Los exchanges centralizados domésticos, como Upbit y Bithumb, solo pueden ofrecer trading spot a clientes minoristas. En contraste, plataformas extranjeras como Binance y Bybit captan capital coreano al ofrecer derivados, productos apalancados y estructuras más complejas.
Crecimiento de usuarios, estancamiento del mercado local
A pesar de que el número de inversores cripto en Corea del Sur ronda ya los 10 millones, el crecimiento del mercado doméstico se está frenando. La actividad no desaparece, pero migra al exterior, erosionando la competitividad de los exchanges locales y desplazando liquidez fuera del sistema financiero nacional.
Conclusión
Corea del Sur sigue siendo uno de los mercados cripto más activos de Asia, pero la falta de actualización regulatoria está empujando capital e innovación fuera del país. Hasta que no se resuelva el marco legal —especialmente en derivados y stablecoins—, la fuga hacia plataformas offshore probablemente continuará.



