La administración Trump ha comunicado oficialmente al Gobierno de Israel que no participará directamente en un eventual ataque militar contra las instalaciones nucleares de Irán, según fuentes estadounidenses e israelíes citadas por Axios.
Un ataque inminente, pero sin apoyo ofensivo de EE. UU.
Aunque el presidente Trump declaró públicamente que no quiere decir que el ataque israelí “sea inminente”, reconoció que “podría muy bien ocurrir”. De forma privada, su administración ha dejado claro que no habrá participación directa de EE. UU. en operaciones de bombardeo o actividad cinética ofensiva.
Sin embargo, sí se contempla asistencia defensiva en caso de represalias por parte de Irán, como ya ha ocurrido en ataques anteriores contra bases estadounidenses en la región.
Limitaciones de Israel sin apoyo aéreo de EE. UU.
Israel carece de bombarderos estratégicos como los B-2 o B-52, necesarios para desplegar bombas perforadoras capaces de dañar instalaciones como Fordow, ubicada profundamente bajo tierra. Ante esto, su estrategia se basaría en ataques repetidos sobre objetivos clave durante varios días.
Expertos están divididos sobre la eficacia de tal operación sin apoyo estadounidense.
Escalada regional: Irán amenaza con represalias
Teherán ha dejado claro que responderá atacando objetivos de EE. UU. en la región si su programa nuclear es atacado. En respuesta, el Pentágono comenzó la retirada de diplomáticos y familias militares en zonas de riesgo.
Además, el Comando Central de EE. UU. canceló una visita oficial a Israel prevista para este fin de semana, en lo que se interpreta como un intento de marcar distancia ante un posible ataque israelí.
La diplomacia pende de un hilo
El enviado de la Casa Blanca, Steve Witkoff, se reunirá este domingo en Omán con el canciller iraní Abbas Araghchi. Esa reunión será decisiva para determinar si continúa la vía diplomática o si estalla un conflicto abierto.
Mientras tanto, las Fuerzas de Defensa de Israel se encuentran en alerta máxima, preparadas para ejecutar un ataque inmediato si las conversaciones fracasan.



