El Salvador ha comprado 240 bitcoins desde que firmó un acuerdo de no acumulación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en diciembre de 2024. A pesar de que el préstamo de 1.400 millones de dólares condicionaba el freno al uso de Bitcoin como moneda de curso legal, el gobierno salvadoreño ha mantenido su estrategia de adquisición diaria de un BTC al día, introducida por el presidente Nayib Bukele en 2022.
Una interpretación “flexible” del FMI
Según datos oficiales, la cartera estatal de Bitcoin ya acumula 6.209 BTC. Esta cifra incluye los 240 bitcoins comprados después del 19 de diciembre, fecha en la que se formalizó el acuerdo con el FMI. Aunque el tratado implicaba la interrupción de nuevas adquisiciones por parte del sector fiscal, funcionarios del FMI han indicado que El Salvador continúa cumpliendo técnicamente con el compromiso.
Rodrigo Valdés, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, explicó que el país “sigue cumpliendo con su compromiso de no acumulación por parte del sector fiscal general”. Analistas sugieren que el gobierno podría estar utilizando mecanismos indirectos, como la participación de entidades no públicas o la reclasificación de activos, para continuar con las compras sin infringir el pacto.
Caída en las remesas cripto
Mientras el gobierno mantiene su postura bitcoiner, los pagos en criptomonedas por concepto de remesas han caído considerablemente. En el primer trimestre de 2025, las transferencias en cripto a monederos salvadoreños descendieron un 44,5 % respecto al mismo periodo de 2024. En total, se enviaron 16 millones de dólares en criptomonedas, frente a los 28,3 millones del año anterior.
Estas cifras representan apenas el 0,52 % del total de remesas del país, en comparación con el 1,08 % registrado en el primer trimestre de 2024. A pesar de esta baja, el gobierno continúa promoviendo Bitcoin como una herramienta estratégica para posicionar al país en la vanguardia de la economía digital.



