Eric Trump, hijo del presidente de EE.UU., Donald Trump, ha desmentido los informes que lo vinculaban directamente con el nuevo plan de salida a bolsa del ecosistema Tron. A través de redes sociales, Trump expresó su admiración por Justin Sun, calificándolo como un «gran amigo» y un «icono en el espacio cripto», aunque negó rotundamente cualquier implicación en el proceso de fusión inversa con SRM Entertainment, una compañía cotizada en el Nasdaq.
Tron apunta a Nasdaq a través de fusión inversa
La blockchain fundada por Justin Sun planea cotizar públicamente en Estados Unidos mediante una fusión inversa con SRM Entertainment, evitando así el proceso tradicional de oferta pública inicial (IPO). La nueva entidad, que se renombrará como Tron Inc., establecerá una reserva estratégica de TRX a través de una inversión privada de $100 millones.
Actualmente, Tron es la novena mayor blockchain por capitalización, con un valor de mercado de $26.500 millones. Tras el anuncio, el token TRX cotizaba en torno a los $0,28, con un ligero repunte diario.
Vínculos entre la familia Trump y el ecosistema cripto
Aunque niega participación directa, Eric Trump ha tenido contacto con Justin Sun desde al menos noviembre de 2024, cuando el fundador de Tron se convirtió en el mayor inversor de World Liberty Financial (WLFI), al adquirir $30 millones en tokens.
World Liberty Financial, la plataforma cripto asociada a la familia Trump, ha generado ingresos significativos. Documentos regulatorios revelan que el presidente Donald Trump obtuvo $57,4 millones en ganancias por la venta de tokens WLFI.
La expansión de las ambiciones cripto de la familia también incluye American Bitcoin, una empresa minera lanzada en abril y que ya ha acumulado 215 BTC, valorados actualmente en más de $23 millones.
Durante un panel en Toronto, Eric Trump señaló:
“Todo el mundo está tratando de acumular Bitcoin ahora mismo. Lo escucho de fondos soberanos, grandes familias y corporaciones”.
Sin embargo, la creciente actividad empresarial de la familia en el sector cripto ha atraído la atención del Congreso, generando críticas sobre posibles conflictos de interés.



