El contexto del análisis
El analista Benjamin Cowen advirtió que Ethereum tiene pocas probabilidades de superar su máximo histórico en 2026. En una intervención reciente, Cowen señaló que la evolución de ETH sigue estando fuertemente condicionada por el ciclo de Bitcoin, que muestra señales compatibles con una fase bajista prolongada.
Según el analista, si Bitcoin se encuentra ya en un mercado bajista —o entrando en uno—, resulta complicado que Ethereum logre un movimiento sostenido hacia nuevos máximos, incluso aunque se produzcan rebotes puntuales.
El riesgo de una “bull trap”
Cowen no descarta por completo que ETH pueda volver a acercarse a su máximo histórico de 4.878 dólares, alcanzado originalmente en 2021. Sin embargo, advierte que ese movimiento podría tratarse de una “bull trap”, es decir, un falso rompimiento que atrae compradores antes de una nueva caída.
En ese escenario, Ethereum podría retroceder nuevamente hacia la zona de los 2.000 dólares, sin generar un impulso alcista amplio en el mercado cripto. Para Cowen, incluso una recuperación temporal no cambiaría el contexto macro si la liquidez global y el ciclo de Bitcoin siguen siendo desfavorables.
Las altcoins, con margen limitado
El analista también fue contundente con el resto del mercado. A su juicio, Ethereum es prácticamente la única altcoin que aún podría ofrecer oportunidades relevantes en este ciclo. Muchas otras, según Cowen, ya habrían marcado sus máximos y tendrían poco margen de crecimiento de cara a 2026.
Esta visión coincide con advertencias recientes de firmas de análisis macro, que anticipan posibles correcciones significativas el próximo año y sitúan a ETH en un rango potencial de entre 1.800 y 2.000 dólares si el entorno de mercado se deteriora.
Un mercado cada vez más dependiente de Bitcoin
El análisis refuerza la idea de que el mercado cripto sigue altamente correlacionado con Bitcoin. Aunque existen opiniones más optimistas dentro del sector, Cowen subraya que, históricamente, la fortaleza o debilidad de BTC suele marcar el rumbo de Ethereum y del conjunto de las altcoins.
Con 2026 en el horizonte, el foco de los inversores seguirá puesto en si las condiciones macroeconómicas y la estructura del mercado permiten invalidar este escenario prudente o si, por el contrario, confirman una fase de consolidación prolongada.
Conclusión
La lectura de Benjamin Cowen apunta a un 2026 complejo para Ethereum, con rebotes posibles pero sin la fuerza suficiente para establecer nuevos máximos históricos. Todo dependerá, en última instancia, de la evolución de Bitcoin y del contexto macro global.



