Las actas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal (Fed) muestran un cambio hacia una postura más moderada, con varios funcionarios dispuestos a considerar nuevos recortes de tipos de interés antes de que termine 2025.
El documento refleja un consenso general sobre la necesidad de mantener una política flexible ante riesgos crecientes en el mercado laboral y una inflación que muestra signos de equilibrio.
La mayoría del FOMC ve margen para seguir recortando tasas
Según las minutas publicadas este miércoles, la mayoría de los participantes del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) coincidió en que sería apropiado continuar con la flexibilización monetaria en los próximos meses.
Casi todos apoyaron el recorte de 25 puntos básicos aplicado en septiembre, mientras que un miembro defendió una reducción más agresiva de 50 puntos básicos.
Algunos funcionarios advirtieron, no obstante, que las condiciones financieras actuales podrían no ser suficientemente restrictivas, subrayando la importancia de actuar con cautela en las próximas reuniones.
“La mayoría de los participantes consideró que los riesgos a la baja para el empleo habían aumentado, mientras que los riesgos al alza para la inflación se habían moderado”, señala el documento.
Riesgos laborales al alza y proyecciones económicas revisadas
El personal técnico de la Fed revisó al alza las proyecciones de crecimiento del PIB para el período 2025-2028, lo que sugiere una economía más resiliente de lo anticipado.
Sin embargo, varios miembros coincidieron en que los riesgos para el empleo superan a los de inflación, especialmente ante la desaceleración del crecimiento salarial y el enfriamiento del mercado laboral.
En la conferencia de prensa posterior a la reunión, el presidente de la Fed, Jerome Powell, destacó que el banco central no siente la necesidad de actuar con prisa, pero reconoció que los riesgos para el mandato de empleo “han crecido de forma significativa”.
Reacción del mercado: el dólar mantiene su fortaleza
Tras la publicación de las minutas, el índice del dólar estadounidense (DXY) subió a máximos de dos meses por encima de 99.00, impulsado por rendimientos mixtos de los bonos del Tesoro.
Según el FedWatch Tool de CME, los mercados descuentan completamente otro recorte de 25 puntos básicos en octubre y asignan una probabilidad del 80% a un nuevo recorte en diciembre.
Aun así, los analistas señalan que la reacción del dólar podría ser temporal, ya que los inversores continúan atentos a la evolución del cierre parcial del gobierno estadounidense y a la publicación de datos macroeconómicos retrasados, como las nóminas no agrícolas de septiembre.
Un equilibrio delicado
En conjunto, las minutas confirman que la Fed mantiene su sesgo hacia la flexibilización, pero con una actitud prudente.
El banco central busca equilibrar una inflación moderada pero persistente con el riesgo de deterioro en el empleo, lo que sugiere que la política monetaria seguirá siendo gradual y dependiente de los datos durante el resto del año.



