En un desarrollo histórico para el ecosistema cripto, Ripple Labs y la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) han presentado de forma conjunta el retiro de sus respectivas apelaciones en el caso XRP, poniendo fin definitivo a un litigio que se prolongó por más de cuatro años y marcó un precedente legal para la industria.
Un cierre esperado
El abogado defensor James Filan confirmó que ambas partes han presentado una «joint stipulation of dismissal», lo que marca el fin formal del caso iniciado en diciembre de 2020.
Este movimiento llega tras la decisión de Ripple de retirar su contraapelación en junio y la posterior votación de los comisionados de la SEC a favor de abandonar su propia apelación.
La demanda enfrentaba a la SEC contra Ripple y sus ejecutivos Brad Garlinghouse y Chris Larsen, acusando que las ventas de XRP constituían una oferta de valores no registrada. Sin embargo, el fallo de la jueza Analisa Torres determinó que XRP no es un valor, un punto que se mantiene como la posición legal final del caso.
Condiciones del acuerdo
- Ripple pagará 50 millones de dólares a la SEC, en lugar de los 125 millones inicialmente impuestos por la corte.
- El dinero, retenido en una cuenta escrow, será liberado para cumplir con el pago.
- La jueza Torres rechazó levantar la orden judicial (injunction) vigente contra Ripple, pese a la solicitud de la SEC.
- El fallo de que XRP no es un valor queda como sentencia final.
El Director Legal de Ripple, Stuart Alderoty, confirmó en X que “este es el final” y que la empresa vuelve a centrarse en su actividad operativa.
Impacto inmediato en el mercado
Tras la noticia, XRP subió más de un 9 % en 24 horas, alcanzando los 3,27 dólares. Analistas del mercado, como Eric Balchunas de Bloomberg, mantuvieron en 95 % la probabilidad de aprobación de un ETF spot de XRP este año.
La conclusión del caso despeja el camino para que gigantes financieros como BlackRock puedan presentar solicitudes formales para lanzar estos productos.



