La quiebra de FTX impulsó una nueva era de transparencia en los exchanges y en DeFi, pero muchos afectados aún no han recuperado sus fondos
El 11 de noviembre de 2022, el colapso de FTX sacudió los cimientos del ecosistema cripto. Miles de millones en liquidez desaparecieron de los mercados y la confianza en los exchanges centralizados quedó gravemente dañada.
Tres años después, el impacto sigue siendo palpable: aunque la industria ha avanzado en transparencia, muchos acreedores aún no han sido totalmente compensados.

De la crisis a la transparencia
Tras la quiebra, los exchanges centralizados enfrentaron una crisis de confianza sin precedentes. En las semanas siguientes, los usuarios retiraron más de 20.000 millones de dólares de las principales plataformas, según CoinGecko.
Para restaurar la credibilidad, empresas como Binance, OKX, Deribit y Crypto.com comenzaron a publicar pruebas de reservas (PoR), con el objetivo de demostrar su solvencia. Sin embargo, la mayoría de estos informes se basaban en “instantáneas” puntuales y no en auditorías continuas, lo que generó críticas dentro de la comunidad.
“Publicar pruebas de reservas no sirve si no muestras los pasivos”, señaló el analista David Gokhshtein.

Desde entonces, la transparencia se ha convertido en una prioridad estructural.
DeFi, por su parte, evolucionó hacia modelos de autocustodia y gobernanza más sofisticada, reforzando los mecanismos de control interno y resistencia a choques de mercado, según explicó Eddie Zhang, presidente de dYdX Labs.
Acreedores aún sin reembolso completo
A pesar de los avances regulatorios —como la Ley GENIUS en EE. UU. o el MiCA europeo—, los acreedores de FTX siguen esperando compensaciones completas.
Según Sunil Kavuri, representante de los acreedores, hasta la fecha se han distribuido unos 7.100 millones de dólares en tres rondas de pagos:
- Enero 2025: 454 millones a pequeños reclamantes (menos de $50.000).
- Mayo 2025: $5.000 millones.
- Septiembre 2025: $1.600 millones adicionales.
El patrimonio de FTX ha recuperado aproximadamente $16.500 millones, pero los pagos se realizan en dólares estadounidenses y no en criptomonedas, lo que deja a los acreedores sin el beneficio de la fuerte revalorización del mercado desde 2022.
“Aunque los pagos superen el monto nominal de las reclamaciones, el valor real recuperado apenas alcanza entre 9 % y 46 %, considerando los precios actuales de las criptos”, advirtió Kavuri.
El contraste es notable: Bitcoin, que valía $16.797 tras la quiebra de FTX, cotiza ahora por encima de $103.000.
Sam Bankman-Fried busca una salida
Mientras tanto, Sam Bankman-Fried, ex CEO de FTX, cumple 25 años de prisión por fraude y conspiración, aunque su equipo legal ha apelado el fallo alegando falta de imparcialidad en el proceso.
El mercado de predicciones Polymarket solo le otorga un 4 % de probabilidad de recibir un indulto presidencial en 2025.
Su antigua socia y CEO de Alameda Research, Caroline Ellison, cumple condena desde 2024 y podría salir en libertad en 2026.
Conclusión
El colapso de FTX sigue siendo un punto de inflexión en la historia de las criptomonedas.
Si bien la industria ha avanzado hacia una mayor transparencia y regulación, los procesos judiciales y las deudas pendientes recuerdan que la confianza, una vez perdida, tarda años en recuperarse.



