George Kikvadze, vicepresidente de Bitfury y uno de los primeros inversores institucionales en Bitcoin, repasa en una entrevista exclusiva con Cointelegraph los momentos más decisivos en la creación de la infraestructura que sostiene a la mayor red descentralizada del mundo. Su nuevo libro, “And Then You Win”, se publicará el próximo 31 de octubre (Día de Satoshi), ofreciendo una mirada íntima sobre cómo Bitcoin pasó de ser una idea ridiculizada a convertirse en un activo estratégico global.
De la crisis del rublo al despertar de Bitcoin
Criado en la Georgia soviética, Kikvadze recuerda cómo sus padres —ambos médicos— perdieron sus ahorros cuando la moneda local se desplomó. Esa experiencia marcó su desconfianza hacia los sistemas financieros centralizados y sembró su interés por alternativas independientes del control estatal.
“Cuando descubrí Bitcoin en 2013, fue como un clic inmediato. Era la unión perfecta entre matemáticas, lógica y confianza sin intermediarios.”
Poco después se unió a Bitfury, participando en el desarrollo de chips ASIC, centros de datos y soluciones de enfriamiento industrial que permitieron consolidar el poder de cómputo y seguridad de la red.
De la burla a la legitimidad institucional
En su libro, Kikvadze señala dos momentos que marcaron el punto de inflexión en la percepción de Bitcoin:
- Paul Tudor Jones comparando Bitcoin con el oro y declarándolo un refugio contra la inflación.
- Larry Fink y BlackRock lanzando el primer ETF de Bitcoin, lo que simbolizó la validación institucional definitiva.
“Cuando el mayor gestor de activos del mundo lanzó su ETF, las risas se acabaron. Bitcoin había pasado de ser una rebelión outsider a una asignación estratégica en las carteras globales.”
Construir infraestructura, no especular
Kikvadze explica que decidió construir infraestructura en lugar de operar con volatilidad, porque “construir es lo que cambia la historia”.
Bajo su liderazgo, Bitfury impulsó spin-offs como Cipher Mining (EE.UU.), Hut 8 (Canadá) y LiquidStack, esta última enfocada en refrigeración líquida para IA y computación de alto rendimiento (HPC).
Cada escisión, dice, respondió a una oportunidad de mercado específica y a la necesidad de empoderar equipos locales para escalar con rapidez y foco.
Lecciones para fundadores en mercados volátiles
En “And Then You Win”, Kikvadze comparte 21 principios para construir en entornos inciertos. El más importante, según él, es:
“Nunca te rindas — adáptate sin descanso.”
Afirma que la volatilidad es una característica, no un error. Durante los ciclos bajistas, Bitfury siguió desarrollando cuando otros abandonaban. “La persistencia vence al timing”, resume.
Liderar en tiempos de caos
Kikvadze subraya que los mejores líderes escuchan más de lo que hablan. En épocas de turbulencia, dice, la clave es mantener la conciencia situacional y actuar con humildad y coraje.
“No se trata de moverse rápido, sino de moverse con claridad. Escuchar profundamente te permite anticipar hacia dónde se dirige el mercado antes que los demás.”
Blockchain y IA: la próxima gran convergencia
Para Kikvadze, el siguiente capítulo de la innovación será la fusión entre blockchain y la inteligencia artificial, lo que denomina “Freedom Tech”.
Bitcoin descentralizó la confianza; ahora, la IA descentralizará la inteligencia.
“Cuando el valor, los datos y el cómputo fluyan sin intermediarios, entraremos en una nueva era de libertad tecnológica. Ese será el próximo gran ‘win’.”
Conclusión
George Kikvadze ofrece una visión privilegiada sobre los primeros años de Bitcoin y su evolución hacia la infraestructura moderna que sostiene la economía digital. “And Then You Win” no solo relata la historia de Bitfury, sino la de todos los pioneros que construyeron los cimientos de un sistema financiero libre y descentralizado.



