Subidas de tensión, pero sin señales de una invasión total
Expertos consultados descartan una intervención militar a gran escala en Venezuela pese a las amenazas de Donald Trump. EE.UU. podría ejecutar ataques puntuales o quirúrgicos, especialmente contra infraestructuras vinculadas al narcotráfico según el relato de la Casa Blanca, pero una invasión implicaría un despliegue imposible de sostener y de alto riesgo geopolítico.
Objetivo: fracturar el poder de Maduro
Los analistas coinciden en que la estrategia de Trump busca romper la coalición chavista-madurista y provocar divisiones internas. El cierre del espacio aéreo, los bombardeos a narcolanchas y la acumulación de fuerzas en el Caribe son vistos como presión política extrema, no como preparativos de ocupación.
Narcotráfico, petróleo y China: las claves del conflicto
Aunque Trump justifica sus movimientos como lucha contra el narcotráfico, varios expertos subrayan que no existe evidencia sólida del “Cartel de los Soles” y que el narcotráfico no se combate con portaaviones. Además, Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, un factor estratégico clave, y EE.UU. intenta recuperar influencia frente al avance de China en Latinoamérica.
Cambio de régimen: un objetivo ambicioso y arriesgado
Trump ha exigido la salida inmediata de Maduro, pero la estructura del chavismo sigue siendo fuerte y profundamente enraizada en las Fuerzas Armadas y el PSUV. Incluso con Maduro fuera, el sucesor más probable seguiría saliendo del propio chavismo, según los expertos.
Riesgos para Trump
Cualquier acción militar tiene consecuencias impredecibles: puede reforzar a Maduro, provocar caos político, impulsar al crimen organizado y dividir al propio bloque trumpista, donde no todos apoyan una intervención directa.



