Inflación más débil impulsa el apetito por riesgo
El último dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos mostró una desaceleración mayor a la esperada, reforzando las expectativas de un recorte de tasas por parte de la Reserva Federal en enero y dando soporte a Bitcoin y al mercado cripto en general.
Bitcoin reacciona positivamente al CPI
La inflación de noviembre avanzó un 0,2% mensual y un 2,7% interanual, por debajo de las previsiones. Este dato alivió la presión sobre los activos de riesgo y permitió que Bitcoin se estabilizara cerca de los 88.300 dólares, acompañando el tono positivo de índices como el S&P 500 y el Nasdaq.
El Banco de Japón no frena la recuperación
Aunque el Banco de Japón elevó su tasa de interés hasta el 0,75%, la decisión ya estaba descontada por el mercado. El endurecimiento monetario no generó una nueva ola de ventas en Bitcoin, evitando un impacto negativo adicional pese al contexto del carry trade del yen.
ETFs y derivados muestran señales mixtas
Los ETF spot de Bitcoin y Ethereum registraron salidas netas, mientras que los de XRP y Solana captaron entradas. En derivados, el interés abierto y el volumen aumentaron, aunque las liquidaciones siguieron penalizando más a posiciones largas que cortas.

Indicadores técnicos refuerzan la presión compradora
El RSI se mantuvo en zona neutral, pero con una clara mejora respecto al día anterior, señalando un incremento gradual de la presión de compra. El mapa de calor mostró varios tokens en zonas de fuerte compra y otros en niveles de sobreventa, sugiriendo rotación de capital dentro del mercado.
Conclusión
La combinación de un IPC más suave en EE. UU. y la ausencia de sorpresas negativas desde Japón creó un entorno favorable para Bitcoin y las criptomonedas. Aunque persisten salidas en algunos ETF y volatilidad en derivados, el contexto macro refuerza las expectativas de un escenario más constructivo para el mercado cripto a corto plazo.



