BlindPay y Kontigo, bajo revisión por exposición a jurisdicciones sancionadas
JPMorgan Chase habría congelado las cuentas bancarias de BlindPay y Kontigo, dos startups de stablecoins respaldadas por Y Combinator, tras detectar actividad vinculada a jurisdicciones sancionadas y de alto riesgo, incluida Venezuela.
Ambas compañías operan principalmente en América Latina y accedían a servicios bancarios de JPMorgan a través de Checkbook, un proveedor de pagos que mantiene alianzas con grandes instituciones financieras estadounidenses.
JPMorgan niega una postura anti-stablecoins
Un portavoz del banco aseguró que la decisión no responde a una oposición estructural a las stablecoins. JPMorgan afirmó que trabaja tanto con emisores como con empresas relacionadas con stablecoins y recordó que recientemente sacó a bolsa a un emisor del sector, subrayando que el foco del bloqueo estuvo en el cumplimiento normativo y no en el modelo de negocio.
El papel de Checkbook y el aumento de devoluciones
El CEO de Checkbook, PJ Gupta, explicó que BlindPay y Kontigo formaban parte de un grupo más amplio de empresas afectadas por un aumento significativo en devoluciones de pagos. Según Gupta, la rápida incorporación de clientes y el crecimiento acelerado elevaron el riesgo operativo, lo que llevó al banco a cerrar cuentas de forma preventiva.
El episodio se produce mientras JPMorgan y Checkbook profundizan su relación comercial, tras integrar a Checkbook en la red de socios de pagos del banco y ampliar su oferta de pagos B2B durante 2024.
Contexto geopolítico y tensiones con el sector cripto
El caso se enmarca en un entorno donde las criptomonedas han ganado relevancia en países como Venezuela, utilizados como vía de protección frente a la inflación y los controles de capital. Este uso intensivo en jurisdicciones sancionadas incrementa el escrutinio bancario sobre startups que facilitan pagos con stablecoins.
En paralelo, JPMorgan ha sido objeto de críticas por parte de actores del sector. En julio, Tyler Winklevoss, cofundador de Gemini, acusó al banco de represalias contra el exchange tras cuestionar públicamente sus políticas de acceso a datos.
Conclusión
El congelamiento de cuentas de BlindPay y Kontigo muestra que, incluso en un entorno regulatorio más favorable para las criptomonedas en EE. UU., el cumplimiento de sanciones internacionales sigue siendo una línea roja para la banca tradicional. Para las startups de stablecoins, el episodio refuerza la importancia de gestionar cuidadosamente el riesgo geográfico y operativo si quieren mantener acceso estable al sistema financiero.



