La frontera que separa las finanzas descentralizadas (DeFi) y las finanzas tradicionales (TradFi) se está desdibujando rápidamente, según Nelli Zaltsman, jefa de innovación en pagos blockchain de Kinexys, la división de JPMorgan. Durante su intervención junto a Sergey Nazarov, cofundador de Chainlink Labs, en la RWA Summit Cannes 2025, Zaltsman reveló que la entidad está acelerando la integración de infraestructura de pagos institucionales con criptoactivos on-chain.
JPMorgan prueba liquidaciones crosschain sincronizadas
JPMorgan realizó recientemente un piloto con Chainlink y la red Base de Coinbase, probando una tecnología de liquidación sincronizada que permite que depósitos basados en blockchain operen entre distintas redes. Nazarov calificó este experimento como una “señal muy temprana” de cómo la banca tradicional puede conectar su capital con los mercados de activos digitales, abriendo paso a una interoperabilidad sin precedentes.
Zaltsman explicó que la estrategia de blockchain del banco es “agnóstica a los activos” y busca dar acceso en tiempo real a múltiples redes con la menor fricción posible.
Límites entre DeFi y TradFi: un obstáculo que desaparece
Zaltsman recordó que hace apenas una década, JPMorgan tuvo que desarrollar su propia blockchain privada ante la falta de soluciones adecuadas en el sector. Hoy, gracias a herramientas más maduras y estándares abiertos, la entidad apuesta por una integración real de sistemas. “Espero que esta convergencia suceda más pronto que tarde”, afirmó, destacando la importancia de superar los límites artificiales entre ambos mundos.

Un nuevo modelo: tokens de depósito on-chain
En junio, JPMorgan lanzó su nuevo token de depósito JPMD en Base, dando a sus clientes acceso directo a mercados blockchain sin abandonar el sistema de depósitos bancarios tradicional. A diferencia de las stablecoins, estos tokens permanecen dentro del ecosistema del banco, conectando la liquidez on-chain con la gestión de efectivo institucional.
Para Nazarov, esta estrategia es clave para que otras instituciones bancarias reconozcan el potencial de la tokenización y la adopción de contratos inteligentes para certificar solvencia y cumplir regulaciones de forma transparente.
Conclusión
El piloto de JPMorgan con Chainlink y Base deja claro que la fusión DeFi-TradFi ya no es un concepto lejano, sino un paso tangible que podría definir la próxima etapa de los servicios financieros globales. Una señal de que la banca tradicional no solo se adapta, sino que se posiciona para liderar la transición hacia una infraestructura financiera híbrida.



