El exchange Kraken anunció que respaldará las denominadas “Cuentas Trump” en el estado de Wyoming, en respuesta al plan impulsado por el presidente Donald Trump para fomentar el ahorro de los menores de edad en Estados Unidos.
La iniciativa fue comunicada por la senadora Cynthia Lummis, quien confirmó que Kraken proporcionará financiación a todas las cuentas creadas para recién nacidos en el estado.
¿Qué son las Cuentas Trump?
Las “Cuentas Trump” son un nuevo tipo de cuenta de ahorro para menores de 18 años. En el marco del programa piloto federal:
- El Gobierno aportará 1.000 dólares
- Aplicará a niños nacidos entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2028
- Podrán ser abiertas por padres o tutores legales
Aunque no se han detallado las condiciones finales de inversión, el programa busca incentivar el ahorro temprano y la planificación financiera a largo plazo.
Kraken apuesta por Wyoming como hub cripto
El co-CEO de Kraken, Dave Ripley, explicó que la compañía decidió apoyar el programa en Wyoming debido a su entorno regulatorio favorable hacia las criptomonedas.
Wyoming ha sido pionero en legislación blockchain en EE.UU. y permitió que Kraken se convirtiera en la primera institución depositaria con fines especiales (SPDI) del país. Además, el estado ha impulsado iniciativas como el Frontier Stable Token.
Ripley señaló que la empresa busca “invertir en la comunidad que considera su hogar” y promover oportunidades financieras accesibles desde edades tempranas.

Apoyo institucional creciente
Además de Kraken, grandes bancos tradicionales como:
- JPMorgan Chase
- Bank of America
- Wells Fargo
han mostrado distintos niveles de apoyo a las Cuentas Trump.
Kraken no ha revelado aún el monto exacto que aportará por cada recién nacido elegible.
Conclusión
El respaldo de Kraken a las Cuentas Trump refuerza el posicionamiento de Wyoming como uno de los estados más pro-cripto de EE.UU. y muestra cómo empresas del sector buscan alinearse con iniciativas financieras impulsadas desde la Casa Blanca. La combinación de política pública y actores cripto podría marcar un nuevo capítulo en la integración entre regulación estatal y activos digitales.



