Wallets asociadas por firmas de análisis blockchain al grupo norcoreano Lazarus movieron unos $30 millones en criptomonedas mediante Hyperliquid y HyperUnit, convirtiendo BTC en ETH y SOL antes de distribuir los fondos entre diferentes redes y exchanges.
$30 millones pasan por Hyperliquid
Direcciones de criptomonedas etiquetadas como vinculadas a Lazarus Group, el colectivo de hackers asociado al Estado norcoreano, movieron aproximadamente $30 millones en activos digitales a través del ecosistema Hyperliquid.
Según datos blockchain compartidos por el analista de Arkham Emmett Gallic, las wallets enviaron fondos mediante Bitcoin (BTC) hacia Hyperliquid y HyperUnit.
Posteriormente, los activos fueron convertidos principalmente en Ethereum (ETH) y Solana (SOL) antes de ser trasladados nuevamente hacia otras blockchains.
Los fondos terminaron repartidos entre varias redes
El movimiento no terminó dentro de Hyperliquid.
Después de realizar las conversiones, los fondos fueron transferidos hacia las redes de Tron, Solana y Ethereum.
Parte de los activos terminó además depositada en exchanges centralizados, entre ellos KuCoin, Kraken y LBank, además de varios servicios todavía no identificados dentro de Tron.
El recorrido muestra una cadena de movimientos entre diferentes activos, protocolos, redes y plataformas centralizadas.
Es importante precisar que el hecho de que fondos asociados a Lazarus hayan pasado por estas plataformas no implica que los exchanges o protocolos mencionados hayan participado en la actividad del grupo.
El caso llega en un momento delicado para Hyperliquid
El movimiento adquiere especial relevancia debido al momento regulatorio que atraviesa Hyperliquid.
Hace apenas unas semanas, Donald Trump aseguró durante un evento en la Casa Blanca que el presidente de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), Michael Selig, estaba trabajando en una vía regulatoria para permitir la entrada de Hyperliquid en Estados Unidos.
Y el 31 de agosto se conoció que Hyperliquid mantiene conversaciones avanzadas con Payward, matriz de Kraken, para llevar una selección de sus futuros perpetuos al mercado estadounidense utilizando la infraestructura regulada de Bitnomial.
Por tanto, los movimientos asociados a Lazarus aparecen precisamente cuando Hyperliquid intenta acercarse al sistema financiero regulado de Estados Unidos.
El diseño permissionless vuelve al centro del debate
Hyperliquid funciona bajo un modelo considerablemente diferente al de un exchange centralizado tradicional.
Su infraestructura descentralizada y permissionless permite operar sin depender de un intermediario central convencional.
Esa característica es una de las principales ventajas defendidas por los protocolos DeFi, pero también representa uno de los mayores desafíos cuando intentan integrarse dentro de mercados altamente regulados.
El movimiento de fondos asociados a Lazarus podría alimentar nuevamente el debate sobre controles contra el lavado de dinero, cumplimiento de sanciones y supervisión de operaciones dentro de protocolos descentralizados.
Lazarus está sancionado por Estados Unidos
Lazarus Group está vinculado por las autoridades estadounidenses a Corea del Norte y se encuentra bajo sanciones de la Office of Foreign Assets Control (OFAC).
El colectivo ha sido relacionado con algunos de los mayores robos de criptomonedas registrados hasta ahora.
Entre ellos se encuentra el ataque contra Bybit en 2025, en el que fueron sustraídos aproximadamente $1.400 millones, considerado el mayor hack sufrido hasta ese momento por la industria cripto.
Además, actores vinculados a Corea del Norte fueron relacionados con al menos $578 millones de los $634 millones robados en incidentes relacionados con criptomonedas durante abril, según los datos citados por Cointelegraph.
Hyperliquid se enfrenta a una prueba regulatoria importante
El momento resulta especialmente significativo para el protocolo.
Por un lado, Hyperliquid intenta aprovechar el cambio de postura regulatoria estadounidense para llevar sus mercados de futuros perpetuos al país mediante infraestructura supervisada.
Por otro, su naturaleza permissionless permite que direcciones posteriormente identificadas o etiquetadas como asociadas a actores sancionados interactúen con el ecosistema.
Precisamente por ello, una eventual entrada en Estados Unidos probablemente dependerá de una arquitectura diferente para los clientes estadounidenses, con intermediarios regulados capaces de aplicar los controles exigidos por las autoridades.
La propuesta actualmente discutida con Payward y Bitnomial apunta en esa dirección.
$30 millones que llegan en el peor momento regulatorio
Los movimientos no demuestran por sí solos una vulnerabilidad o participación de Hyperliquid en las actividades de Lazarus. Sí ponen de manifiesto, sin embargo, uno de los desafíos fundamentales de las finanzas descentralizadas: cómo mantener infraestructura abierta mientras se cumplen sanciones y requisitos regulatorios.
Para Hyperliquid, la cuestión cobra todavía más importancia mientras negocia su posible entrada en Estados Unidos.
Si la plataforma quiere acceder al mercado estadounidense, demostrar cómo puede combinar su infraestructura onchain con mecanismos efectivos de cumplimiento será probablemente uno de los puntos centrales de cualquier conversación con los reguladores.



