El Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de EE.UU. continúa marcando el rumbo de la regulación cripto con la Ley CLARITY (H.R. 3633), que avanza hacia una votación clave en el pleno de la Cámara. Tras ser aprobada el martes 10 de junio por 32 votos contra 19 en el Comité Financiero, y 47 contra 6 en el Comité de Agricultura, la propuesta ha desatado intensos debates entre legisladores y actores del sector.
Apoyo desde el ecosistema cripto y el capital riesgo
Diversas figuras del sector tecnológico y financiero han respaldado públicamente el proyecto. Chris Dixon, fundador de a16z crypto, destacó que la ley “protege al consumidor, incentiva a desarrolladores e inversores, y asegura que las criptos permanezcan en EE.UU.”. Nathan McCauley, CEO de Anchorage Digital, la calificó como “un paso significativo hacia una estructura de mercado más robusta”.
La exchange Coinbase también se sumó al respaldo afirmando que “el impulso bipartidista crece” y que es hora de ofrecer claridad legal para desbloquear la innovación en el país.
Oposición demócrata liderada por Maxine Waters
La representante Maxine Waters (D-Calif.), principal voz demócrata en el Comité, emitió un comunicado oponiéndose firmemente al proyecto. Rebautizó la propuesta como la “Ley CALAMITY” y criticó que 27 enmiendas propuestas por su bancada fueron rechazadas antes de avanzar al pleno.
Waters advirtió que la ley “abre peligrosas brechas regulatorias que podrían permitir fraudes como el de FTX, pone en riesgo la seguridad nacional y fortalece el poder de megabancos y corporaciones cripto”. Según la congresista, lejos de brindar claridad, el texto introduce “definiciones vagas que generarán litigios interminables”.
Un punto de inflexión legislativo
La votación próxima marcará un momento crucial para el futuro del marco legal de los activos digitales en EE.UU. Mientras los defensores ven en la ley una vía hacia la innovación y la competitividad, los críticos temen que, mal diseñada, pueda derivar en nuevos escándalos financieros.



