El mercado cripto vivió una fuerte oleada de liquidaciones este miércoles tras la caída de Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH) desde sus máximos históricos. En las últimas 24 horas, se cerraron posiciones apalancadas por más de $635 millones, de los cuales $489 millones correspondieron a posiciones largas, según datos de CoinGlass.
Liquidaciones masivas y presión de corto plazo
Bitcoin retrocedió 1,2% en el último día, cayendo cerca de 3% desde su máximo histórico de $126.080 alcanzado el lunes. Ethereum registró una pérdida más pronunciada del 4,6%, cotizando en torno a $4.492.
Las liquidaciones afectaron principalmente a los traders largos:
- Ethereum: $142 millones en liquidaciones largas
- Bitcoin: $114 millones
El analista jefe de Bitget, Ryan Lee, atribuyó la caída a una combinación de toma de beneficios, fortaleza del dólar y repunte del oro, lo que habría desviado parte del capital institucional hacia activos tradicionales.
“El repunte del oro esta semana ha añadido presión a corto plazo sobre Bitcoin. El fortalecimiento del dólar y las señales macroeconómicas mixtas han favorecido un entorno más defensivo”, explicó Lee.
El índice del dólar estadounidense (DXY) alcanzó un máximo intradía de 98,98 puntos, frente a los 96,21 registrados el 17 de septiembre, reflejando el cambio hacia una posición de “risk-off” entre los inversores globales.
Una corrección saludable dentro del ciclo alcista
Pese al retroceso, los analistas consideran que el movimiento constituye una corrección técnica saludable, no una reversión de tendencia.
Según Lee, el mercado podría caer otro 3% o 4% antes de estabilizarse y reintentar superar los $126.000. Si el impulso alcista se mantiene y los flujos hacia los ETFs de Bitcoin continúan, el activo podría alcanzar un rango objetivo de $132.000 a $135.000.
En el mercado predictivo Myriad, la mayoría de los usuarios mantienen una visión positiva: un 57% apuesta por una subida hacia $140.000, frente a un 43% que prevé una caída a $110.000.
Perspectiva estructural: el contexto sigue siendo favorable
A pesar de la presión a corto plazo, el trasfondo macro sigue siendo claramente alcista.
Los analistas destacan el llamado “debasement trade”, impulsado por déficits fiscales crecientes y la búsqueda de activos resistentes a la inflación y la gestión estatal. Este contexto continúa reforzando el atractivo de Bitcoin como reserva de valor y cobertura macroeconómica.
El cofundador de Nomina, Austin King, coincidió en que el último trimestre del año podría ser muy positivo para el sector cripto, impulsado por la inestabilidad geopolítica y el creciente interés institucional:
“Esperamos un cuarto trimestre muy activo para la industria, con Bitcoin consolidándose como activo refugio en medio de la incertidumbre global”, afirmó King.



