Robo eléctrico masivo ligado a minería de Bitcoin
El gobierno de Malasia informó que operaciones ilegales de minería de criptomonedas sustrajeron 1.100 millones de dólares en electricidad desde 2020, afectando a 13.827 instalaciones que conectaron sus equipos directamente a la red para evitar los medidores. Los datos provienen de Tenaga Nasional Berhad, la empresa estatal de energía, que detalló un salto abrupto en la actividad ilícita durante los últimos meses.
Crece el problema a pesar de las advertencias
Las autoridades ya habían alertado en mayo de un aumento del 300 % en los casos de robo eléctrico asociado a minería cripto. Desde 2018, cuando se detectaron los primeros incidentes, el número no dejó de crecer debido al bajo costo de la energía y al auge del precio de Bitcoin, que incentivó la instalación de granjas clandestinas a escala industrial.
Infraestructura antigua y controles insuficientes
Expertos locales aseguran que la red malasia no está preparada para detectar consumos industriales continuos 24/7, lo que permitió que muchas granjas operaran sin interrupción durante meses. Según observadores, la combinación de electricidad subsidiada y falta de supervisión creó un entorno ideal para este tipo de actividades ilícitas.
Hacia una regulación más estricta
Funcionarios malayos reconocen que el país necesita un sistema de monitoreo más avanzado y una regulación clara. Se prevén nuevas licencias para operaciones de minería legales, así como inspecciones reforzadas y tarifas diferenciadas para evitar que la industria se mantenga en la clandestinidad.
Conclusión
El gigantesco robo eléctrico revela las debilidades regulatorias y técnicas de Malasia frente a la minería cripto. Ahora, el país se prepara para endurecer controles y profesionalizar el sector, buscando frenar pérdidas millonarias y evitar que la actividad ilícita siga creciendo.



