Con menos del 0,1 % de apoyo, fracasa el intento de convertir parte de los 72.000 millones de dólares en efectivo en BTC
Votación desfavorable en la reunión anual
Los accionistas de Meta Platforms han rechazado de forma contundente una propuesta para agregar Bitcoin a la tesorería corporativa, que actualmente asciende a 72.000 millones de dólares en efectivo. En la junta anual del 30 de mayo, se emitieron 4.980 millones de votos en contra y solo 3,92 millones a favor, lo que equivale a menos del 0,1 % de apoyo.
Hubo además 8,86 millones de abstenciones y 204,77 millones de votos retenidos por intermediarios. La moción no llegó a superar el umbral requerido para su aprobación.
Bitcoin como contrapeso frente a los bonos
La propuesta fue presentada por Ethan Peck, del National Center for Public Policy Research, con el argumento de que Bitcoin podría servir como cobertura frente a la inflación y como contrapeso a la pérdida de eficacia de los bonos tradicionales. Peck defendió la idea señalando el rendimiento de Bitcoin en 2024, muy superior al de los bonos del Tesoro.
Presión externa sobre Zuckerberg
La votación estuvo precedida por una campaña pública impulsada por el CEO de Strive Asset Management, Matt Cole, quien instó al CEO de Meta, Mark Zuckerberg, a adoptar una “audaz estrategia corporativa de tesorería en Bitcoin” durante la conferencia Bitcoin 2025.
El mismo día, el analista sénior de ETF de Bloomberg, Eric Balchunas, sugirió que Meta podría ser la primera megacapitalización estadounidense en dar ese paso en este ciclo, lo que enviaría una señal contundente de aceptación institucional del BTC.
Intentos similares también han fracasado
Propuestas similares dirigidas a los accionistas de Microsoft y Amazon también fueron rechazadas en votaciones previas, lo que pone de manifiesto los desafíos que enfrenta la adopción de Bitcoin en tesorerías corporativas tradicionales.
Aunque la votación no cambia la política de tesorería de Meta, la presión del sector cripto sobre las grandes empresas estadounidenses probablemente continuará, especialmente en un entorno de mayor claridad regulatoria.



