El presidente de EE. UU. reacciona con dureza a las críticas del magnate, quien amenaza con fundar un nuevo partido si el Senado aprueba la controvertida ley presupuestaria.
Crece la tensión entre Musk y Trump: subsidios, partidos y redes sociales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado una ofensiva pública contra Elon Musk, sugiriendo una posible revisión de los subsidios estatales que reciben las empresas del magnate. La medida surge horas después de que Musk afirmara en X (antes Twitter) que podría fundar un nuevo partido político, el “Partido América”, si el Senado aprueba el nuevo proyecto de ley presupuestaria y fiscal propuesto por la Administración.
“Sin subsidios, Elon probablemente tendría que cerrar la tienda y volver a Sudáfrica a su casa”, escribió Trump en un mensaje publicado este martes en Truth Social, su propia red social. Añadió además que su gobierno podría encargar al DOGE, el Departamento de Eficiencia, revisar todos los contratos con Musk para ahorrar miles de millones de dólares a las arcas públicas.
La ruptura definitiva: del Despacho Oval a las redes
Las declaraciones marcan un nuevo episodio en la deteriorada relación entre Trump y Musk, quienes hasta hace poco mantenían una alianza estratégica tanto económica como política. En su publicación, Trump ironizó con que el fin de los lanzamientos de cohetes, producción de vehículos eléctricos y satélites podría suponer un ahorro significativo para el país.
Horas antes, Musk había advertido desde su cuenta en X:
“Nuestro país necesita una alternativa al unipartidismo demócrata-republicano para que la gente realmente tenga VOZ”.
Además, criticó con dureza a los legisladores republicanos que apoyan el proyecto fiscal, acusándolos de hipocresía y asegurando que intentará evitar su reelección en las primarias del próximo año.
Acusaciones y viejas heridas
Esta no es la primera vez que Trump arremete contra Musk. En junio, la tensión alcanzó un punto álgido cuando el empresario criticó la política arancelaria del presidente y anunció su salida definitiva de cualquier colaboración con la Casa Blanca. Musk incluso llegó a insinuar que Trump había tenido vínculos con la red de pederastia de Jeffrey Epstein, lo que desató una oleada de reacciones en ambos bandos.
Desde entonces, el valor de las empresas de Musk ha caído significativamente y la amenaza de una revisión de contratos públicos podría afectar gravemente a los ingresos de SpaceX, Tesla y la propia X, todas altamente dependientes de licitaciones federales.
Entre el populismo y la fractura política
El anuncio del “Partido América” se presenta como un intento de Musk por posicionarse como una alternativa disruptiva en el tablero político estadounidense. Pero también puede leerse como una amenaza directa al control bipartidista que Trump ha intentado consolidar, especialmente en su segundo mandato.
Analistas consideran que la fractura entre ambos líderes podría tener consecuencias tanto económicas como electorales, y observan con atención el debate legislativo que continúa en el Senado.



