Expertos legales señalan que las restricciones domésticas no siempre aplican a transacciones transfronterizas, aunque los solapamientos regulatorios podrían activar alertas internacionales
En países como China, Rusia, Turquía o Indonesia, los pagos con criptomonedas están formalmente prohibidos a nivel nacional para los usuarios minoristas. Sin embargo, en ausencia de normativas extraterritoriales específicas, los residentes de estos países podrían estar legalmente autorizados a realizar pagos en cripto cuando contratan servicios en el extranjero, como señalan varios expertos legales y observadores de cumplimiento regulatorio.

Legalidad variable según la jurisdicción
Meric Paldimoglu, abogado turco especializado en derecho financiero, explicó que las regulaciones de Turquía sobre criptoactivos se aplican únicamente a instituciones reguladas dentro del país, pero no restringen pagos realizados desde Turquía hacia plataformas extranjeras. Una visión similar comparte Yuriy Brisov, abogado ruso y fundador de D&A CryptoMap, quien afirma que la Ley Federal rusa sobre Activos Digitales no prohíbe explícitamente los pagos cripto fuera del país.
Un ejemplo reciente es Tripzy, una empresa turística con sede en Georgia que comenzó a aceptar pagos en la stablecoin USDt a través de la plataforma CityPay. Dado que Georgia recibe turistas de países con restricciones como Rusia y Turquía, el caso abre interrogantes sobre la legalidad y el impacto transfronterizo de estas operaciones.

Riesgos de solapamientos regulatorios
Aunque legalmente posibles en muchos casos, estas prácticas podrían atraer la atención de organismos internacionales como el Grupo de Acción Financiera (FATF). Según Brisov, si Georgia se consolida como una vía de entrada de capitales en cripto desde países sancionados o con restricciones, podría enfrentar presión internacional para endurecer controles.
De hecho, el FATF ya ha advertido sobre el aumento del uso ilícito de stablecoins desde 2024, señalando que una porción significativa de la actividad ilegal on-chain involucra ahora estas monedas estables, especialmente en operaciones vinculadas con actores sancionados como Corea del Norte o redes de financiamiento terrorista.
La entidad prometió emitir un informe específico sobre stablecoins en el primer trimestre de 2026, lo que sugiere que los pagos en criptomonedas en contextos regulatorios mixtos podrían pasar pronto a estar en el centro de atención internacional.



