Pakistán ha dado un paso significativo hacia la adopción institucional de Bitcoin. El país planea establecer una reserva estratégica de BTC, según reveló el miércoles Bilal Bin Saqib, asesor especial del primer ministro para blockchain y criptomonedas.
Un cambio de política influenciado por Washington
Bin Saqib explicó que esta decisión ha sido fuertemente influenciada por los recientes movimientos de Estados Unidos. A comienzos de este año, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para establecer una reserva estratégica de Bitcoin como parte de una nueva doctrina económica estadounidense basada en activos digitales soberanos.
“Nos estamos inspirando en el gobierno de Estados Unidos”, declaró Bin Saqib.
“Bitcoin ya no es una amenaza; es una oportunidad estratégica.”
El asesor también añadió que el proyecto busca aprovechar el potencial de Bitcoin no solo como reserva de valor, sino como una herramienta para fortalecer la independencia financiera del país ante desafíos macroeconómicos globales.
Pakistán se suma a la nueva geopolítica del Bitcoin
La propuesta ubica a Pakistán en un pequeño pero creciente grupo de países que están integrando Bitcoin en sus estrategias financieras nacionales. Desde que El Salvador convirtió a BTC en moneda de curso legal, pasando por la acumulación institucional en Estados Unidos, el uso de criptomonedas por parte de gobiernos se ha convertido en una realidad geopolítica.
Pakistán, que hasta hace poco mantenía una postura ambigua frente a las criptomonedas —con prohibiciones bancarias, restricciones al comercio y falta de legislación clara— ahora muestra señales claras de querer liderar una nueva fase de adopción soberana.
Según fuentes cercanas al gabinete, la estrategia incluiría medidas complementarias como incentivos para el desarrollo de infraestructura cripto, formación especializada y regulación de exchanges nacionales.
Un posible punto de inflexión regional
Con este anuncio, Pakistán podría convertirse en el primer país del sur de Asia en anunciar formalmente una reserva de Bitcoin a nivel gubernamental. Este hecho podría generar presión sobre vecinos estratégicos como India o Irán, quienes aún mantienen posturas restrictivas sobre los criptoactivos.
La comunidad internacional y los mercados estarán atentos a los próximos pasos. Por ahora, lo que está claro es que la narrativa global de Bitcoin como activo de Estado ha ganado un nuevo protagonista inesperado.



