KULR Technology Group, una empresa con orígenes en la industria aeroespacial y la gestión energética, anunció esta semana una importante expansión de sus operaciones de minería de Bitcoin en Paraguay. La compañía acaba de instalar 3.570 máquinas Bitmain S19 XP 140T en su instalación de Asunción, elevando su capacidad de minado a 750 petahash por segundo. Según declaraciones oficiales, el objetivo de KULR es alcanzar 1,25 exahash por segundo antes de que termine el verano.
Itaipú impulsa costos bajos y minería sostenible
Paraguay se ha convertido en un destino cada vez más atractivo para los mineros de Bitcoin, principalmente por su abundante y asequible energía hidroeléctrica proveniente de la represa de Itaipú, una de las mayores centrales hidroeléctricas del mundo. Esta disponibilidad de electricidad barata y renovable permite a KULR reducir costos operativos y reforzar su compromiso con la sostenibilidad. En palabras de sus directivos, la estrategia “Buy or Mine” combina minería directa y compras en el mercado abierto para acumular Bitcoin, ajustándose a cambios en la dificultad de minado y en el precio de la criptomoneda.
Creciente interés de la industria minera en Latinoamérica
La expansión de KULR en Paraguay refleja una tendencia regional: América Latina ha visto un aumento de la actividad minera de Bitcoin en países como Brasil, Venezuela, Argentina y, ahora, Paraguay. Empresas como CleanSpark, Marathon Digital Holdings y Bitfarms operan actualmente entre 10 y 50 exahash por segundo, mientras que Hive Digital Technologies mantiene alrededor de 5 exahash solo en Paraguay. Aunque KULR aún es más pequeña que los grandes actores, su crecimiento sostenido muestra cómo el acceso a energía renovable y barata puede redefinir la geografía de la minería cripto. La compañía afirma que dedicará hasta el 90% de su efectivo excedente a comprar Bitcoin, consolidándose como una firma “Bitcoin-first” en plena expansión. A medida que más empresas adopten estrategias híbridas de minado y compra, Paraguay podría consolidarse como un nodo clave para la minería de Bitcoin en la región, impulsando economías locales y reforzando la infraestructura financiera digital.



