Un grupo de multimillonarios liderados por Peter Thiel está preparando el lanzamiento de un nuevo banco con enfoque crypto-friendly, para cubrir el espacio dejado por la quiebra de Silicon Valley Bank (SVB) en marzo de 2023. Según información de Financial Times, la iniciativa se llamará Erebor y apunta a convertirse en una institución clave para startups y compañías de criptomonedas.
Erebor, un banco con carta bancaria y ADN cripto
El proyecto ya solicitó una carta bancaria en Estados Unidos, lo que permitirá operar como banco regulado. Entre los primeros inversores se encuentra Founders Fund, el fondo de capital riesgo de Thiel. Además, figuran nombres como Palmer Luckey, cofundador de Anduril, y Joe Lonsdale, fundador de 8VC.
Thiel, reconocido por su papel como cofundador de PayPal y defensor histórico de Bitcoin, también respalda otras iniciativas cripto, como Bullish, un exchange que recientemente presentó documentación para salir a bolsa en EE. UU.
Un vacío estratégico tras la caída de SVB
El colapso de Silicon Valley Bank se produjo tras el aumento de las tasas de interés, que erosionó el valor de sus inversiones en bonos a largo plazo, desencadenando una corrida bancaria y una crisis de liquidez. Antes de su cierre por el regulador en marzo de 2023, SVB era uno de los bancos preferidos por startups y fondos de capital riesgo, atendiendo a cerca de la mitad de las empresas tecnológicas respaldadas por VC en Estados Unidos.
La desaparición de SVB generó un fuerte impacto en el ecosistema de riesgo y en el sector cripto, con pérdidas significativas para fondos de inversión digital y otros bancos vinculados a la industria como Silvergate, Signature y First Republic.
Un respaldo para firmas emergentes y “riesgosas”
Además de servir a empresas cripto, Erebor planea posicionarse como prestamista clave para startups en fases tempranas y compañías consideradas “de mayor riesgo”, que enfrentan mayores dificultades para obtener financiamiento ante regulaciones bancarias más estrictas.
Conclusión
Con Erebor, Peter Thiel y su red de inversores apuestan por recuperar un nicho estratégico para la innovación tecnológica y la industria cripto, combinando respaldo financiero tradicional con una postura proactiva hacia los activos digitales. La iniciativa podría revitalizar la confianza en el financiamiento de riesgo tras el vacío que dejó SVB.



