El temor a una represalia iraní y el cierre del Estrecho de Ormuz impulsa alzas en los precios del crudo mientras los mercados globales operan con cautela
Los mercados financieros comenzaron la semana con alta volatilidad tras el ataque aéreo de Estados Unidos contra instalaciones nucleares iraníes. El precio del petróleo se disparó más de un 4% en las primeras horas del lunes, alcanzando niveles no vistos desde enero, mientras el dólar se fortalecía frente a otras divisas globales. La posibilidad de represalias iraníes, incluido el bloqueo del estratégico Estrecho de Ormuz, genera nerviosismo entre los inversores, con reacciones mixtas en las bolsas de Asia y Europa.
El Brent y el WTI repuntan mientras crece la tensión geopolítica
El Brent y el West Texas Intermediate (WTI) comenzaron la jornada con alzas superiores al 4%, estabilizándose posteriormente cerca del 1.1% en los mercados asiáticos. Irán, el noveno mayor productor de crudo a nivel mundial, es responsable del tránsito de gran parte del suministro energético que circula por Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo consumido globalmente. Las imágenes satelitales indican que el flujo continúa sin interrupciones, lo que ha contenido el pánico inmediato. Sin embargo, analistas como Ipek Ozkardeskaya de Swissquote advierten que un deterioro de la situación podría llevar al WTI por encima de los $100.
Bolsas mixtas y un dólar fortalecido frente a la incertidumbre
Las bolsas asiáticas reaccionaron de manera desigual: Tokio bajó 0.1%, Seúl cayó 0.2%, y Yakarta perdió un 1.7%, mientras que Hong Kong y Shanghái subieron 0.6% y 0.7% respectivamente. En Europa, Londres, Frankfurt y París abrieron en rojo. El dólar, por su parte, se fortaleció a nivel global, aunque algunos expertos consideran que podría tratarse de un movimiento temporal si se percibe que la implicación de Washington en el conflicto es limitada.
Trump enfocado en Medio Oriente mientras persisten riesgos económicos
Chris Weston, estratega en Pepperstone, subrayó que Irán podría elevar los costes logísticos del transporte marítimo simplemente sembrando dudas sobre el flujo por Ormuz, sin necesidad de un cierre real. Esto podría impactar significativamente en el suministro global de crudo y gas. Además, con la atención del presidente Trump centrada en Oriente Medio, crece la expectativa sobre posibles anuncios en materia comercial que puedan añadir más presión a los mercados financieros globales.



