El presidente de la Reserva Federal adopta un tono dovish en Jackson Hole, lo que provoca un repunte inmediato en los mercados financieros y en las criptomonedas.
Powell abre la puerta a un recorte de tipos
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, insinuó durante su discurso en el simposio de Jackson Hole que la institución podría aprobar un recorte de tipos en la reunión del próximo 17 de septiembre. Powell reconoció que el “equilibrio cambiante de riesgos” en la economía justificaría un ajuste en la política monetaria.
La reacción fue inmediata: Bitcoin superó los 115.000 dólares, rebotando desde mínimos intradía de 112.000 dólares. Otras criptomonedas también se sumaron al repunte, impulsadas por el cambio de tono del banco central.

Debilidad del mercado laboral
Powell destacó que los riesgos a la baja en el mercado laboral son cada vez más relevantes. Los últimos datos de empleo mostraron que en julio solo se crearon 73.000 puestos de trabajo, muy por debajo de las expectativas de 147.000. Además, las cifras de mayo y junio fueron revisadas drásticamente a la baja, situándose en apenas 19.000 y 14.000 empleos, respectivamente.
El presidente de la Fed señaló que este deterioro implica que el umbral de creación de empleo necesario para mantener la tasa de paro estable se ha reducido considerablemente. Esta visión contrasta con las actas del último FOMC, en las que se daba prioridad a los riesgos inflacionistas frente al deterioro del mercado laboral.
Tariffs y efectos en la inflación
Powell también hizo referencia al impacto de los aranceles impulsados por la administración Trump, que ya están comenzando a presionar al alza los precios de producción. Reconoció que sus efectos podrían acumularse en los próximos meses, aunque subrayó la posibilidad de que sean temporales y no un problema estructural de inflación.
Reacción de los mercados financieros
Las palabras de Powell fueron interpretadas como una señal dovish, lo que provocó un rally en Wall Street y en el mercado cripto. Analistas coinciden en que la Fed se prepara para priorizar la estabilidad del empleo frente al riesgo inflacionario, lo que podría abrir un nuevo ciclo de recortes de tipos a partir de septiembre.



