Rain quiere reforzar su posición dentro de la infraestructura financiera estadounidense mediante la creación de un banco nacional de fideicomiso. La compañía especializada en pagos con stablecoins ha presentado una solicitud ante la OCC para establecer Rain National Trust Bank, una entidad que podría custodiar activos digitales y dólares, administrar reservas y prestar servicios relacionados con stablecoins bajo supervisión federal.
Rain quiere crear su propio banco nacional de fideicomiso
Rain presentó este lunes una solicitud ante la Oficina del Contralor de la Moneda de Estados Unidos (OCC) para establecer Rain National Trust Bank.
La compañía se suma así al creciente grupo de empresas vinculadas con criptomonedas, stablecoins y pagos digitales que están intentando obtener licencias bancarias federales.
La solicitud todavía debe superar el proceso de revisión de la OCC.
Por tanto, Rain National Trust Bank todavía no está autorizado para comenzar sus operaciones.
El banco podría custodiar criptomonedas y dólares
Si recibe la aprobación regulatoria, Rain pretende utilizar la nueva entidad para proporcionar custodia fiduciaria de activos digitales y dólares estadounidenses a clientes institucionales.
Esto permitiría que las instituciones que utilizan la infraestructura de Rain mantuvieran determinados activos mediante una entidad sometida directamente a supervisión federal.
La custodia institucional se ha convertido en uno de los segmentos más importantes dentro de la integración entre criptomonedas y sistema financiero tradicional.
Fondos, compañías de pagos y otras instituciones necesitan estructuras que definan claramente quién mantiene los activos y qué responsabilidades existen sobre ellos.
Rain también quiere gestionar las reservas de stablecoins
La propuesta va más allá de la custodia.
Rain National Trust Bank también podría gestionar las reservas utilizadas por emisores autorizados de stablecoins.
Las reservas son fundamentales para los tokens diseñados para mantener una paridad de uno a uno con el dólar.
En una stablecoin respaldada mediante activos, el emisor necesita mantener suficientes reservas para respaldar los tokens que permanecen en circulación.
Rain pretende incorporar este servicio dentro de la infraestructura de su futuro banco de fideicomiso.
La GENIUS Act será una pieza central
Otra de las actividades previstas será la emisión y el canje de stablecoins respaldadas por dólares de conformidad con la GENIUS Act.
Esto situaría a Rain directamente dentro de la nueva infraestructura regulatoria estadounidense desarrollada alrededor de estos activos.
El objetivo de la compañía es proporcionar servicios financieros para instituciones que están construyendo productos basados en stablecoins.
Rain busca que los activos que respaldan esos programas puedan mantenerse mediante un fiduciario responsable ante un regulador federal.
Brandon Soto dirigiría Rain National Trust Bank
Rain también ha seleccionado al ejecutivo que estaría encargado de dirigir la nueva entidad.
Brandon Soto, anteriormente director financiero de Square Financial Services, ha sido propuesto como presidente y director ejecutivo de Rain National Trust Bank.
Su nombramiento está sujeto a la revisión de la OCC.
La elección de un ejecutivo con experiencia dentro de servicios financieros regulados refleja el intento de Rain de construir una estructura específicamente diseñada para operar dentro del sistema bancario estadounidense.
Rain no es la única empresa buscando una licencia federal
La solicitud llega en medio de una creciente carrera por conseguir autorizaciones bancarias nacionales.
Modern Treasury anunció también este lunes que había presentado una solicitud para obtener una licencia que le permitiría proporcionar custodia de activos digitales y servicios relacionados con monedas fiduciarias.
Otras compañías vinculadas con criptomonedas han seguido caminos similares.
Según los datos incluidos en la demanda presentada por la Independent Community Bankers of America, la OCC habría aprobado o concedido aprobaciones condicionales a al menos 21 bancos nacionales de fideicomiso.
De ellos, al menos 13 estarían relacionados con compañías de criptoactivos.
Los bancos comunitarios intentan frenar estas licencias
La expansión de este modelo está generando oposición dentro de una parte del sector bancario estadounidense.
La Independent Community Bankers of America (ICBA) presentó el viernes una demanda contra la OCC.
La organización considera que el regulador se ha excedido en sus competencias al permitir que determinados bancos nacionales de fideicomiso no depositarios desarrollen actividades que, según su argumento, van más allá de las funciones fiduciarias tradicionales.
La demanda fue presentada ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia.
También incluye como demandado al contralor Jonathan Gould.
La ICBA cuestiona el marco utilizado por la OCC
La disputa está centrada principalmente en dos elementos regulatorios.
El primero es la norma definitiva de la OCC sobre concesión de licencias bancarias nacionales publicada en marzo de 2026.
El segundo es la carta interpretativa 1176 de 2021.
La ICBA sostiene que estas medidas permiten que empresas vinculadas con criptomonedas entren en el sistema bancario mediante licencias nacionales de fideicomiso sin asumir las mismas obligaciones que corresponderían a una licencia bancaria tradicional.
Se trata de la posición planteada por la organización bancaria en su demanda, no de una determinación judicial.
Los bancos comunitarios denuncian una posible ventaja competitiva
La ICBA también sostiene que estas estructuras pueden generar una diferencia regulatoria entre los nuevos bancos de fideicomiso y las entidades bancarias tradicionales.
Según su argumento, algunas compañías podrían ofrecer servicios que se solapan con actividades realizadas por bancos comunitarios sin estar sometidas exactamente al mismo conjunto de obligaciones.
La organización también plantea una preocupación relacionada con la utilización del término “banco nacional”.
Considera que algunos consumidores podrían interpretar esa denominación como una señal de que todos los activos mantenidos en esas entidades cuentan automáticamente con seguro federal.
La existencia de una licencia bancaria nacional de fideicomiso no debe confundirse por sí sola con la cobertura de depósitos proporcionada a determinadas cuentas bancarias tradicionales.
La demanda podría afectar a futuras empresas cripto
La ICBA no se limita a cuestionar las autorizaciones ya concedidas.
El grupo solicita al tribunal que anule la norma de la OCC de marzo de 2026 y la carta interpretativa de 2021.
También busca impedir nuevas aprobaciones basadas en ese marco.
Si el tribunal aceptara esas solicitudes, las consecuencias podrían extenderse más allá de Rain.
La disputa afectaría potencialmente a otras empresas de criptomonedas y pagos que estén intentando utilizar la estructura de banco nacional de fideicomiso para proporcionar servicios relacionados con activos digitales.
Por ahora, sin embargo, la demanda continúa siendo una impugnación judicial y no una anulación efectiva del marco de la OCC.
La industria cripto responde a la ofensiva bancaria
La demanda también ha provocado una reacción dentro del sector de activos digitales.
El Crypto Council for Innovation calificó el lunes la iniciativa de los bancos comunitarios como un intento de frenar la innovación.
Esta posición refleja el creciente enfrentamiento entre determinados participantes del sistema financiero tradicional y las compañías que están intentando incorporar servicios blockchain dentro de estructuras bancarias reguladas.
El debate no consiste únicamente en permitir o prohibir criptomonedas.
También gira alrededor de qué entidades pueden proporcionar determinados servicios financieros y qué obligaciones regulatorias deben cumplir para hacerlo.
Las stablecoins acercan cada vez más a las empresas cripto al sistema bancario
La expansión de las stablecoins está modificando la relación entre compañías de criptomonedas y reguladores bancarios.
Emitir un activo respaldado por dólares requiere infraestructura para mantener reservas, procesar conversiones, custodiar activos y gestionar relaciones con instituciones financieras.
A medida que estos productos adquieren mayor escala, las empresas necesitan estructuras regulatorias capaces de soportar esas actividades.
Las licencias nacionales de fideicomiso aparecen como una de las vías utilizadas para conseguirlo.
Rain pretende precisamente posicionarse dentro de esa infraestructura.
Obtener una licencia no convertiría a Rain en un banco tradicional
Existe una distinción importante.
Un banco nacional de fideicomiso no funciona necesariamente de la misma manera que un banco comercial tradicional.
La propuesta de Rain está orientada principalmente hacia custodia fiduciaria, activos digitales, reservas y servicios relacionados con stablecoins.
La solicitud presentada ante la OCC tampoco equivale a una aprobación.
La agencia deberá revisar tanto la estructura propuesta como la dirección y las actividades previstas antes de determinar si concede la autorización.
Análisis CoinWatcher: la batalla por las stablecoins se traslada al sistema bancario estadounidense
La solicitud de Rain llega en un momento especialmente significativo.
Por un lado, las compañías de criptomonedas están intentando acercarse al sistema financiero regulado mediante licencias federales.
Por otro, una parte de la banca tradicional está cuestionando judicialmente precisamente la vía utilizada para conceder algunas de esas autorizaciones.
Rain se encuentra ahora en medio de ambas tendencias.
Si obtiene la licencia, podría desarrollar una infraestructura regulada para custodiar activos digitales, mantener dólares, gestionar reservas y proporcionar servicios relacionados con stablecoins.
Pero simultáneamente, la demanda de la ICBA intenta modificar las bases jurídicas que sustentan este tipo de autorizaciones.



