El Reino Unido se encuentra en un punto de inflexión regulatorio clave respecto a los activos digitales. La ministra de Hacienda, Rachel Reeves, reafirmó en abril su objetivo de convertir al país en un líder global en activos digitales. Desde entonces, el Tesoro ha publicado borradores legislativos, y la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) ha iniciado consultas regulatorias sobre criptoactivos, stablecoins y custodia digital. También se ha anunciado un piloto para emitir un bono digital del Reino Unido (DIGIT) y se amplió el Digital Securities Sandbox.
Cuatro recomendaciones clave desde el London Policy Summit
Ripple organizó una cumbre política en Londres junto al UK Centre for Blockchain Technology e Innovate Finance. En el encuentro, se delinearon propuestas para aprovechar el potencial de las criptomonedas en la economía británica:
1. Impulsar inversión y crecimiento con rapidez:
El Gobierno debe avanzar rápidamente en un marco legal que atraiga inversiones y fomente el crecimiento del sector digital.
2. Enfoque internacional e interoperable:
Se recomienda aprender de otros países, pero con visión superadora. La regulación británica debería garantizar la compatibilidad con marcos globales para evitar obstáculos innecesarios a empresas del sector.
3. Agilizar la regulación de stablecoins:
Los stablecoins son esenciales para la economía digital. Se propone permitir la circulación de stablecoins emitidos en el extranjero sin requerir emisión local, afianzando al Reino Unido como centro financiero internacional.
4. La tokenización como punto de inflexión:
Se destaca que la tokenización transformará los mercados financieros. Sin embargo, para liderar esta transformación, el Reino Unido debe enfrentar retos legales, regulatorios y fiscales con una visión ambiciosa.
Blockchain como motor de innovación financiera
El uso de tecnología blockchain ya impulsa importantes avances en pagos transfronterizos, préstamos descentralizados e inversión directa. Además de reducir costos y tiempos, aporta transparencia y seguridad gracias a su registro descentralizado e inmutable.
Según datos del sector, en 2024 más del 90% de las grandes firmas financieras ya experimentaban con activos digitales en EE. UU., Europa, Asia y Oriente Medio, incluido el Reino Unido. Esto muestra un fuerte apetito institucional por el sector, lo que podría crear empleos cualificados y atraer inversión.
Con el creciente interés en stablecoins y activos financieros tokenizados, los reguladores británicos deben actuar ahora para aprovechar la oportunidad y posicionar al país como líder en finanzas digitales.



