Riot Platforms ha anunciado la contratación de Jonathan Gibbs como Chief Data Center Officer, en un movimiento estratégico para diversificar su modelo de negocio y expandirse hacia el sector de infraestructura digital para inteligencia artificial y servicios en la nube.
Un veterano con experiencia global
Con más de 15 años de experiencia en el sector, Gibbs ha diseñado y construido más de un gigavatio de capacidad en centros de datos distribuidos entre América del Norte, Europa y Asia. Su cargo más reciente fue como vicepresidente ejecutivo en Prime Data Centers, donde lideró múltiples proyectos a gran escala en Estados Unidos.
Ahora, al frente de la nueva división de centros de datos de Riot, su misión será crear plataformas empresariales orientadas a clientes que necesitan gran capacidad de cómputo, como proveedores de servicios en la nube y desarrolladores de inteligencia artificial.
De la minería a la infraestructura digital
Con este giro estratégico, Riot busca reposicionarse más allá de su identidad como empresa minera de Bitcoin. Actualmente, la compañía controla 1.7 gigavatios de capacidad energética, una ventaja competitiva clave para lanzar instalaciones enfocadas en demandas de alto consumo energético como IA generativa y modelado en la nube.
Jason Les, CEO de Riot, indicó que la iniciativa apunta a «escalar agresivamente» para satisfacer una demanda creciente en el sector de infraestructura digital. Esta transición también refleja una tendencia creciente en el sector cripto: empresas mineras que evolucionan hacia roles más amplios dentro del ecosistema tecnológico.
Una tendencia emergente: mineras reconvertidas en hubs de IA
Riot no es la única firma minera que explora nuevos horizontes. La creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial ha convertido a los centros de datos en activos estratégicos. Empresas que ya cuentan con instalaciones, know-how técnico y acceso a energía barata se encuentran bien posicionadas para capitalizar este auge.
La apuesta de Riot por diversificarse más allá del Bitcoin refuerza su visión de largo plazo: convertirse en un actor relevante dentro de la infraestructura digital global, sin abandonar completamente su presencia en el ecosistema cripto.



